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ELECCIONES, EL 22 DE JUNIO

Euforia populista

"Para qué tus hijos tengan el trabajo que hoy no encuentran para que vuelva a nacer la ilusión en nuestra tierra /es la hora de contar / con Coalición Popular". Así reza el estribillo de la canción que será repetida en miles de mítines de la coalición a lo largo de la campaña. Un clima de euforia en una sala de fiestas abarrotada presidió la puesta de largo de la canción, coreada por Fraga, rodeado de jóvenes minifalderas de las Nuevas Generaciones de Alianza Popular. El líder de AP, entre gritos que le aclamaban como "presidente, presidente", alcanzó a repetir, sobre las voces de la multitud, su advertencia de que "en estas elecciones se juega el modelo de sociedad hasta fin de siglo" y no pudo reprimir a promesa de que "nosotros sí podemos, queremos y vamos a resolver el problerna del empleo".

No fueron la canción y la promesa de creación de empleo las únicas novedades introducidas en la fiesta -500 pesetas la entiada, sin derecho a consumición alcohólica-: el representante del Partido Demócrata Popular, Javieir Rupérez, pidió a los asistentes que, en el futuro, empleen un nuevo signo de la victoria. Se trata de un gesto semejante al utilizado por la presidenta filipina, Corazón Aquino, durante su campafia electoral: la mano derecha levantada, mostrando el pulgar y el índice.

"Queremos una España populista " repetía, una y otra vez, el presidente de AP. Minifalderas, candidatos, dirigentes y simpatizantes en general, con claro predominio de jóvenes, que fueron los organizadores de la fiesta -en realidad, el primer mitin de la campaña, aunque ésta aún no haya comenzado legalmente- prolongaron el acto hasta entrada la noche. La fiesta estuvo amenizada por un conjunto vestido de riguroso smoking, sustituto de última hora del grupo de música pop Objetivo Birmania, que no pudo acudir "por razones técnicas". El coordinador de la campaña de AP, Carlos Robles Píquer, actuó en ocasiones de improvisado showman. Para entonces, Fraga había emprendido ya una discreta retirada.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 17 de mayo de 1986