La autopsia revela que un donante de corazón murió asesinado
El informe de la autopsia ha revelado que el donante de corazón Pablo Martín Perea, de 28 años, aserrador, natural de Jaén, no murió por accidente de tráfico, sino asesinado. En la madrugada de ayer fue detenido Rafael Diego Cobo, de 26 años, vecino del pueblo de Garzón y amigo de la víctima. El asesinato se produjo presuntamente por motivos pasionales, dadas las supuestas relaciones que Martín Perea mantenía con la mujer del detenido.
Pablo Martín fue encontrado el pasado día 10, en la cuneta de una carretera en el término de Anero, en estado inconsciente y al lado de su bicicleta. Un camionero llevó al herido al hospital Marqués de Valdecilla, de Santander, donde falleció poco después. La familia cedió inmediatamente el corazón de la víctima para un trasplante, efectuado en favor de Mario Raúl Arias, de 42 años, natural de La Coruña, quien se encuentra actualmente en estado satisfactorio.
El informe del médico forense indica que la causa de la muerte de Martín Perea no puede ser atribuible a un accidente de circulación, sino a haber recibido un fuerte golpe con una estaca.


























































