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Obsesión por la seguridad

E. R. P.Varias decenas de personas, equipadas con radio y demás aparatos de control, vigilan durante las 24 horas del día el centro de vacaciones La Trinidad, donde se encuentra hospedada la selección española de fútbol. Se diría que los mexicanos tienen gran obsesión por la seguridad temerosos de que algún atentado pueda ensombrecer la celebración del Mundial. Esa preocupación ha llevado a diversos organizaciones y representaciones a emitir comunicados como el que han hecho público las embajadas árabes y la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) en el que ofrecen su colaboración para garantizar la tranquilidad del acontecimiento. Rafael Suárez Vázquez, presidente de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles aseguró ayer que desde el 1 de mayo opera un dispositivo especial de seguridad en cuyo diseño y aplicación participan, además de la policía mexicana, expertos norteamericanos, franceses, italianos y británicos.

En este sentido, destaca el acuerdo firmado por el Gobierno mexicano y la Oficina Federal de Investigaciones (17131) hace poco más de un mes en la isla caribeña de Cancún. "Este campeonato", comentó entonces John Gavin, embajador estadounidense, "es un escaparate propicio para la realización de actos terroristas".

Ignacio Morales, responsable de la seguridad, comentó que "disponemos de casi 20.000 hombres entrenados por especialistas franceses". La visita de cerca de 3,5 millones de aficionados, 5.000 periodistas extranjeros y 1.500 jugadores ha convertido la seguridad en un asunto prioritario para los organizadores y para el propio Gobierno de México.

El comunicado emitido por las embajadas árabes señala: "Ningún acto violento será auspiciado por nuestros países". Plantea, asimismo, que mantienen relaciones con México bajo un espíritu de respeto, cooperación y fraternidad, "lo que significa que somos los menos interesados en que estos lazos se deterioren", añade el comunicado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 13 de mayo de 1986