Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Historia de la 'tía Carlota'

Ribadeo, cuna de una clase dirigente

Los últimos meses han sido pródigos en nombramientos bancarios. Las estructuras se conmueven cuando cambian los hombres que las dirigen. Así ocurrió, por ejemplo, cuando Miguel Boyer, el superministro económico, el zar de la política económica de Felipe González, cambió su silla del palacete de Hacienda en la calle de Alcalá, por el sillón del presidente del Banco Exterior, el más público de los privados. Y viceversa. Francisco Fernández Ordóñez dejaba la carrera de San Jerónimo (sede principal del Exterior) y volvía a la senda política por el camino de los asuntos exteriores.Mucho cambiaba en el Hispano cuando Claudio Boada renovaba el consejo de administración y metía en el viejo sanedrín a empresarios como Juan Lladró o Rafael del Pino. Y más todavía: cuando en una maniobra sorpresiva, los consejeros del Banesto, la casa más cerrada de los siete grandes, nombraban a José María López de Letona vicepresidente consejero-delegado, nada menos que el segundo ejecutivo de la entidad, compartiendo el poder con don Pablo Garnica.

Dos hombres y un destino

Los nombres de Rafael del Pino y de López de Letona plantean una triple coincidencia: son familiares y amigos de toda la vida; ambos son vicepresidentes del Círculo de Empresarios, al cual también pertenece Claudio Boada, el hombre que cooptó al primero al Hispano y, cedió al segundo la presidencia del Banco de Madrid; y por último, pertenecen en su vida particular y en su entorilo a una curiosa área geográfica que se localiza en la villa lucense de Ribadeo.

Al decir de los expertos, ninguna de estas tres circunstancias es determinante para el hecho de sus últimos nombramientos. Ambos tienen el suficiente currículum que los justifica y los define, Sin embargo, todos los analistas han señalado, sotto voce, su pertenencia a ese amplio círculo que se califica como la beautiful people (gente guapa), y que se conforma como una parte importante de la clase dirigente política y económica de nuestro país.

Ribadeo es la cuna de un segmento de esa clase dirigente, con dos centros que se vinculan entre sí: las casas de los Bustelo y de los Del Pino. El origen reciente de la primera es la tía Carlota, la madre de los cuatro hermanos Bustelo: José Ramón Jipy, Francisco, Carlos y Carlota Milota. Cuentan de la tía Carlota que guardaba una agenda en la que apuntaba los nombres de los amigos de sus hijos. Hubo una época en que no estar en la agenda de la tía Carlota era casi una desgracia. La tía Carlota, Carlota García del Real, es hoy una mujer mayor, de una impresionante dignidad y carácter, que cercana a los ochenta años sigue conduciendo un Citroen de color rojo por Madrid.

Casada con Francisco Bustelo Vázquez heredó una pequeña entidad financiera, la Banca Bengoechea, que luego se llamó Banca Bustelo. Hubo un tiempo en que en Ribadeo sólo había dos bancos, el Pastor y el Bustelo. En la planta baja del palacete de los Bustelo, en la calle de la Paz en Ribadeo, todavía hay una gran caja de caudales en la planta baja, a la que se baja por una escalera de caracol. El catedrático Gonzalo Anés intentó hacer una foto de la caja para uno de sus libros. La banca Bustelo cerró en la guerra.

Calvo Sotelo y Bustelo

Mercedes, la hermana de la tía Carlota, casó con Leopoldo Calvo Sotelo y de su matrimonio nació Leopoldo, que luego sería presidente de Gobierno. Leopoldo hijo se casó con Pilar Ibañez Martín, hija de Ibañez Martín, ministro de Franco durante 14 años. Otra de sus hijas, Mariluz, se casó con el ministro de Asuntos Exteriores socialista y hoy embajador en la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Fernando Morán. La tercera, Ana María, está casada con Rafael del Pino, con lo que las dos casas emparentan.

A la casa de los Del Pino solían ir frecuentemente los López de Letona y Nuñez del Pino, y entre ellos José María, con un impresionante currículum: ministro de Industria, gobernador del Banco de España, presidente de Seopan fundador de Interholding, etcétera. López de Letona y Rafael del Pino son primos lejanos y muy amigos. Según algunas fuentes, la mujer del flamante vicepresidente de Banesto es familiar lejana de Mariano Rubio, el actual gobernador del Banco de España.

Un buen día, los dos amigos pensaron: el sindicato vertical se acaba; es imprescindible potenciar organizaciones independientes de empresarios; hay que crear tejido social en España. Así nació en 1976 la Asociación para el Estudio y Acción Empresarial, que poco después sería el Círculo de Empresarios.

Una prima hermana de la tía Carlota, Emilia González, se casa con Justino Azcárate, el prohombre republicano que luego fue senador, nombrado por el Rey Juan Carlos. Su hija, Isabel Azcárate, se casó con Mariano Rubio, que trabajó con Rafael del Pino en Enagas.

El árbol genealógico

El árbol genealógico se complica; un hermano de Justino, Pablo, es el padre de Manuel Azcárate, miembro del comité ejecutivo del Partido Comunista de España durante muchos años. Carmen, la hija de Manuel, está casada con el cuñado de Carlos Bustelo, Jaime Tortella. Todo un lío. María Azcárate, hermana de Justino y de Pablo, está casada con José Entrecanales, fundador de Entrecanales y Tavora; su hijo Juan es miembro de la junta directiva del Círculo de Empresarios.

Fue precisamente en la finca La Dehesilla de Justino Azcarate, pegada a Oropesa, en la que se reúne habitualmente una parte de esta amplia familia, donde tuvo un accidente muy grave, al caer del caballo, Juan Manuel Kindelán, el marido de Carlota Bustelo, hija de la. tía Carlota. Kindelán tuvo que al abandonar el puesto de jefe del servicio de estudios del Instituto Nacional de Industria (INI) -para el que le había nombrado su presidente, Claudio Boada, siendo ministro de Industria, Lopez de Letona- a causa de este accidente. Le sustituyó un joven economista llamado Miguel Boyer.

Hastiado de política

Cuando López de Letona es llamado en el año 1976 para ocupar el despacho principal del Banco de España, en la madrileña calle de Alcalá, por el Gobierno de Unión de Centro Democrático, el vicepresidente de Asuntos Económicos, Enrique Fuentes Quintana, propone como subgobernador a Mariano Rubio.

En el servicio de estudios del banco emisor se refugia en esa misma época, hastiado coyunturalmente de política, Miguel Boyer, que inicia el proceso de lo que luego será la central de balances del Banco de España.

Cesa José María López de Letona y es sustituido por José Ramón Álvarez Rendueles. Mariano Rubio continúa. Claudio Boada ha sido nombrado presidente del Banco de Madrid y acoje en el consejo de administración de esta entidad (del grupo Banesto) a López de Letona. Boada es nombrado presidente del Instituto Nacional de Hidrocarburos, desgajado del INI; poco después, López de Letona es nombrado presidente del Madrid.

'El clan de los bustélidos'

La historia continúa ad infinitum. Son las relaciones que vinculan a un amplio grupo de gente que tuvo su origen en una mezcla de la Institución Libre de Enseñanza y el galleguismo y que se amplía con apellidos ilustres como Gómez de Mendoza, Pradera, etcetera. Se les ha denominado el clan de los bustélidos.

La tía Carlota, ya mayor, contempla como crecen, van y vuelven. Una persona que les conoce, sentencia: "En la historia de España ha sido muy difícil separar el Estado y la Iglesia. Separar el Estado y los Bustelo es imposible".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 23 de marzo de 1986