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La vicepresidencia de Fernando Suarez, única innovación en la "cúpula"

La incorporación de Fernando Suárez como vicepresidente tercero de Alianza Popular, tras dos años de militancia en la base, constituye la única innovación digna de relieve en la reestructuración de la cúpuda del Comité Ejecutivo de AP, donde los otros tres vicepresidentes se mantienen (Miguel Herrero de Miñón, Gerardo Fernández Albor y Alfonso Osorio), lo mismo que el secretario general, Jorge Verstrynge. Todos ellos fueron elegidos el sábado por los compromisarios como miembros del comité ejecutivo mediante el sistema de listas abiertas, y posterior mente designados ayer por Fraga para los cargos citados.

Pero mientras Herrero de Miñón lograba 1.713 votos -la votación más alta tras la concedida a Albor (1.857 votos), por obvias razones de apoyo político en momentos de preinvestidura en Galicia-, Suárez debía conformarse con un quinto puesto en el hit parade (1.637 votos) y Osorio con el noveno (1.443 votos). Verstrynge figuraba inmediatamente antes de Osorio en el ranking del apoyo de los compromisarios, con 1.466 votos.Arturo García Tizón, futuro candidato a la presidencia de la Junta de Castilla-La Mancha en las elecciones autonómicas de 1987, y Antonio Hernández Mancha, cabeza de candidatura de AP en las elecciones andaluzas del próximo día 22 de junio, fueron el tercero y el cuarto nombres más votados, evidenciando así el apoyo de los congresistas a las respectivas e inminentes campañas electorales de ambos. El presidente nacional de AP no pareció desconcertarse cuando un periodista le preguntó si sus nombramientos de vicepresidentes entre algunos de los dirigentes más votados por los compromisarios significan la existencia de delfines que algún día podrían sucederle al frente del partido: "Los únicos deffines que yo conozco están en el mar", dijo.

Pactos contra las listas abiertas

Los restantes nombres que ocuparán la lista de 30 miembros elegidos del comité ejecutivo responden a un sistema de pactos entre los presidentes regionales y provinciales del partido, pactos que desvirtuaron un tanto la pureza del sistema de listas abiertas, gran innovación de este congreso.La presencia de varios de los más poderosos presidentes regionales entre los 30 evidencia la existencia de este pacto, destinado a reforzar el poder local frente a la oficina central controlada por el aparato de la sede de la madrileña calle de Génova: Cataluña (Juan Manuel Fabra, Jorge Fernández), Extremadura (Adolfo Díaz Ambrona), Galicia (José Manuel Romay), Madrid (Carlos Ruiz Soto),Baleares (José Cañellas), Asturias (Francisco Álvarez Cascos), Valencia (José Cremades, Carlos Manglano), Valladolid (Santiago López Valdivieso), Aragón (Joaquín Siso), Andalucía (Hernández Mancha, Miguel Arias) estarán presentes en el nuevo comité ejecutivo. También figurarán dos representantes de Nuevas Generaciones, la rama juvenil de AP; solamente cinco personas fueron elegidas de manera individual y sin contar, aparentemente, con apoyos grupales: Ángel Sanchís, Gabriel Camuñas, Luis Olarra, Alberto Ruiz Gallardón y Gabriel Elorriaga.Junto a los 30 se sentarán en el comité ejecutivo otras 17 personas directamente designadas por Fraga como equipo técnico de confianza; entre los 17, en lo que el propio Fraga calificó de "mezcla de continuidad y reforma", figuran jóvenes valores en alza, como los secretarios generales adjuntos José María Aznar, Rodrigo Rato y Juan Ramón Calero -encargados de Iimitar los poderes" de Jorge Verstrynge-.

Sin embargo, en la lista de los 17 predominan sobre los jóvenes los antiguos colaboradores de Fraga, como su cuñado Carlos Robles Piquer (coordinador general), Juan de Arespacochaga (presidente del consejo político), Álvaro Lapuerta (presidente del comité electoral) o Félix Pastor Ridruejo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 10 de febrero de 1986