Retroceso en el proceso de concienciación contra el terrorismo, según Ramón Jáuregui
El caso de Mikel Zabaltza ha producido un retroceso en el proceso de concienciación de la población vasca contra el terrorismo, según afirmó ayer el delegado del Gobierno en el País Vasco, Ramón Jáuregui.
El representante del Gobierno en Euskadi aseguró, en declaraciones a Efe, que el caso Zabaltza ha sido objeto de una "gran manipulación", ya que "la ausencia del cadáver impidió que la versión oficial fuera corroborada al poco tiempo de producirse los hechos". Por ello, según Jáuregui, "durante tres semanas se ha tejido con habilidad una especulación tan dramática y conmovedora que la opinión pública se ha quedado con ella".
Jáuregui reconoce como error del Gobierno el "permanecer a la defensiva durante tanto tiempo, dando así pábulo a la duda o a las versiones calumniosas que han crecido como la espuma en una sociedad en parte atemorizada por el terrorismo y al mismo tiempo con una fuerte memoria histórica de la represión de tiempos pasados".
"Se han establecido comparaciones con los desaparecidos argentinos, se ha dicho sucesivamente que fue muerto a palos y enterrado, que había muerto por torturas y que su cadáver fue depositado en el río el día anterior a su encuentro", recuerda Ramón Jáuregui.


























































