Boris Becker,
el nuevo ídolo de la República Federal de Alemania desde que se proclamó vencedor del torneo de tenis de Wimbledon, ha empezado a conocer el lado amargo del éxito. Un compatriota suyo, Jürgen Pfaff, acaba de fun dar el Club Anti Boris Becker para aquellos que se sientan damnificados por el héroe germano. Ante el éxito de su iniciativa, ha tenido que limitar el número de miembros a los que "realmente han sido perjudica dos por Becker". Entre ellos se encuentra, a justo título, un joven alemán que pudo demostrar que su novia, en lugar de hacer manitas con él cuando ven juntos la televisión, se queda embobada viendo jugar al tenista.


























































