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La Banca Garriga Nogués, del grupo Banesto, vende a los árabes la sociedad Tierras de Almería por 22.800 millones de pesetas.

La Banca Garriga Nogués, filial al 100% de Banco Español de Crédito (Banesto), ha vendido a un grupo árabe y a una sociedad de capital suizo pero domiciliada en Panamá, las acciones de la sociedad Quash, más conocida por Tierras de Almería, dedicada a la floricultura y a los cultivos extratempranos en esa provincia, por un importe de 22.800 millones de pesetas. La semana pasada se celebró el primer consejo de administración al que asistieron los nuevos propietarios.Quash-Tierras de Almería, primera productora de flores del mundo, tiene nuevo consejo de administración presidido por el árabe Ahmed Moussa. Como consejero delegado figura Ricardo García, única persona que ha permanecido en el consejo desde la puesta en marcha de la empresa, dedicada a la producción de hortalizas.

Tierras de Almería se creó en 1978 de la iniciativa de dos inmobiliarias catalanas, Urbas e Ibusa, de la que formaban parte personajes tan relevantes luego como los miembros de Alianza Popular Abel Matutes y Eduardo Bueno. En la actualidad exporta de 5.000 a 6.000 millones de pesetas anuales, según informa Antonio Torres desde Almería.

Modelo de gran empresa

La incorporación de cuatro árabes al consejo y los ceses de altos cargos, así como la sustitución de varios miembros de la administración de la sociedad, suponen la certificación de la venta de las acciones que tenía la Banca Garriga Nogués. Las nuevas incorporaciones pueden suponer la consolidación del modelo de gran empresa que cuenta, según el relaciones públicas de la sociedad Ramón Gómez, con capital árabe y panameño.

Tierras de Almería se creó en un primer momento para actuar como intermediaria en el asentamiento de colonos agrícolas, proporcionando tierras en buenas condiciones de financiación para después, y ante la escasa inplantación, recomprar las tierras vendidas y decidir su explotación global a través de una sociedad anónima.

Los cálculos de rentabilidad iniciales cifraban la superficie de explotación mínima en casi 2.000 hectáreas, que nunca llegaron a entrar en explotación. El Gobierno, ante el descenso experimentado en el nivel freático de las aguas subterráneas que se utilizan para regar este tipo de explotaciones, limitó a 600 hectáreas el máximo de tierras, en lugar de las más de 800 que estaban programadas.

El Consejo de Ministros dio vía libre, el pasado año, al proyecto de venta de la empresa a condición de que el traspaso de acciones se realizara antes de la primera quincena del mes de enero del presente año. Quash-Tierra de Almería llegó a anunciar oficialmente el traspaso de sus acciones a Urania Bussinis, que era presentada como una multinacional, ubicada en Panamá pero con capital suizo, y que ofertaba al antiguo equipo de dirección la cantidad de 27.500 millones de pesetas. El propio Ramón Gómez declaró ayer que las acciones están repartidas entre Urania Bussinis y el grupo árabe que ha entrado sustituyendo al capital que el grupo Banesto tenía en la empresa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 26 de septiembre de 1985