La cancillería
y la oficina comercial española situadas en el sector musulmán de Beirut fueron cerradas ayer hasta fecha indeterminada por orden del embajador de España en Líbano, Pedro Manuel de Arístegui. Éste rehusó ayer hacer comentarios sobre la cuestión, si bien la decisión puede haber sido tomada en base a informaciones sobre el inminente inicio de combates en la zona donde está ubicada la cancillería.


























































