GENTE

Álvaro Izquierdo

militante de las Juventudes Socialistas de Sevilla, fue objeto en propia carne del mordisco de una fraternal compañera alemana durante una capea. Ambos jóvenes participaron como delegados en el XVI Congreso Internacional do! la Unión Internacional de Jóvenes Socialistas (IUSY) y asistían a una velada en un conocido restaurante sevillano con tentadero incluido. Cuando soltaron una vaquilla, muchos delegados nórdicos y centroeuropeos se opusieron. Los organizadores explicaron que no se le daría muerte, pero los nórdicos insistían en que aquello era un atentado ecológico. En medio del debate, una representante austriaca y otra alemana se tendieron frente a la salida de chiqueros, y como varios jóvenes intentasen separarlas del lugar, la segunda propinó una buena dentellada al sevillano.

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