Luto y fango en el valle del Fiemme.
Al menos 5.000 personas participan en las tareas de rescate y desescombro en el valle del Fiemme, en la Italia septentrional, arrasado el pasado viernes por una riada de grandes proporciones que causó al menos 174 muertos, 14 de ellos niños, y la desaparición de por lo menos 30 personas más. La furia de las aguas desfiguró casi por completo el valle, uno de los más bellos parajes turísticos italianos, que quedó anegado por las aguas y envuelto después por toneladas de barro y escombros a lo largo de cinco kilómetros. Un hombre y una mujer jóvenes fueron rescatados ayer aún con vida de entre el fango, dos días después de un desastre que pudo haber sido evitado, según la mayor parte de los expertos, y que ha conmovido a toda Italia. La Prensa pide la acción firme de la justicia, mientras las autoridades han anunciado que 20 personas han sido sometidas a vigilancia por su presunta responsabilidad en lo sucedido.
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