Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La baja forma de Abascal provoca tensiones entre técnicos y atletas

La reunión de atletismo celebrada el pasado jueves en Zaragoza puso al descubierto la baja forma de José Manuel Abascal, medalla de bronce en los 1.500 metros de los Juegos Olímpicos de Los Angeles, el interés de éste por evitar enfrentarse a José Luis González y los intereses mercantiles de los atletas, por los que se encuentran enfrentados. Gregorio Rojo, entrenador de Abascal, se encuentra preocupado porque su atleta ha dejado de lado los entrenamientos previstos por estar presente en cuantas competiciones se solicita su presencia. En un mes ha hecho siete carreras con un pobre balance, justificable sólo al principio.

Los festivales atléticos han proliferado de tal manera en España -últimamente se celebra uno cada semana- que los técnicos comienzan a dudar del beneficio de los mismos. Los atletas de elite son contratados por cantidades que oscilan entre las 500.000 y las 100.000 pesetas sin más compromiso que el de estar en la salida. La aceptación de tan fáciles compromisos, aunque luego no lo s ean tanto, porque la rivalidad obliga a un esfuerzo máximo, ha llevado a algunos atletas a olvidar sus planes de entrenamiento, lo que les impedirá alcanzar este verano su máxima forma.Gregorio Rojo, entrenador de José Manuel Abascal, reconoce que la ambición de su atleta no le beneficia deportivamente: "En el plazo de un mes ha corrido cuatro festivales, dos jornadas de Liga y una Copa de Europa. Así no hay manera de que pueda seguir los ciclos de entrenamiento previstos. Luego ha tenido agasajos y exámenes en el colegio del que es profesor. El jueves fue quinto, haciendo más de ocho minutos, en la prueba de 3.000 metros que corrió en Zaragoza y es normal que suceda esto. Espero que en julio pueda tranquilizarse y realizar el plan previsto de recuperación en los Picos de Europa. Es la única manera de que todavía pueda salvar la temporada con una buena marca".

El entrenador de Abascal ayer todavía no había podido comunicar con su atleta: "Está ilocalizable. Como tiene familiares en Zaragoza estará en casa de alguno de ellos. Él sabe que está corriendo algunas pruebas en contra de mi voluntad, pero lo que yo no puedo hacer es retenerle en Barcelona".

En medios federativos preocupan a los técnicos las repetidas actuaciones, tanto de Abascal como de González. Sus carreras comienzan a ser calificadas de "paletadas porque lo que tenían que estar haciendo ambos es prepararse para correr los 1.500 metros en 3.33 minutos o menos en la próxima gira europea que es, de verdad, donde habrá que correr".

La postura de González

Abascal, en Zaragoza, se negó a correr con José Luis Gonzátez. Éste aceptó, ante la exigencia de su compañero, a salir en los 1.500 metros, pese a que estaba contratado para los 3.000. González dice: "José Manuel está nervioso. Quizá le haya influido la medalla de Los Ángeles. No hubo discusión entre nosotros porque no hablamos. Simplemente me limité a saludarle al ver que tenía cara de pocos amigos para hablar. Él está en condiciones de exigir que no nos enfrentemos porque es el campeón. A mí no me importa porque mis rivales son Coe y Auita".En Zaragoza, llegó a los oídos de González que sus compañeros le habían censurado por haber participado en la reunión de la pasada semana del club Galgo-Mam en Madrid. "Decían que Corgos, Vera y yo habíamos faltado a una palabra, que nunca dimos, de no participar en la reunión del club madrileño después de que éste denunciara la operación de Tabacalera, hace un año, cuando intentó fichar a unos cuantos de nosotros para lucir publicidad en la camiseta. Yo corrí en Madrid porque me interesaba, pues no descarto que la próxima temporada fiche por el Galgo-Mam. Aquí cada uno va detrás de sus propios intereses. Ocurre que Javier Moracho sólo defiende las reuniones que organiza Unipublic, él sabra las razones, y arrastra tras él a los atletas catalanes, por lo que se produce un enfrentamiento Madrid-Barcelona".

La profusión actual de los festivales le debe principalmente a una empresa de publicidad, Unipublic, que es quien organiza las principales reuniones de atletismo en España. Hasta ahora todas han sido televisadas, lo que permite contratar un elevado número de anunciantes, de los que el más importante es Tabacalera, según manifiesta Enrique Franco, director de Unipublic. También asegura que la petición de que se televisen los festivales la realizan los organismos oficiales competentes, nunca su empresa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 22 de junio de 1985

Más información

  • Ha marginado los entrenamientos por competir