Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
ANDALUCÍA

Una niña de cuatro años, hallada muerta en un pozo en Granada

Una niña de cuatro años, María Isabel Fernández Sánchez, fue hallada muerta el pasado domingo, semidesnuda, en el fondo del pozo de una finca deshabitada, en Huétor de Santillán, localidad granadina de 1.400 vecinos. En relación con el hecho, dos primos de la niña se encontraban en la tarde de ayer en la Comandancia de la Guardia Civil de Granada, donde estaban siendo interrogados. La pequeña María Isabel había desaparecido misteriosamente el viernes por la noche de la puerta de su casa. Su cuerpo fue hallado en la mañana del domingo por dos perros policías traídos desde Sevilla para ayudar en la búsqueda.

En varias ocasiones los perros, olfateando habían perdido la pista de la niña en el domicilio de los hermanos Enrique y Anastasio Sánchez Madrid, de 19 y 27 años de edad respectivamente y primos de la niña, interrogados luego en la Comandancia de la Guardia Civil. Eso hizo que las sospechas de los habitantes del pueblo apuntaran sobre ellos desde un principio. Estas sospechas aumentaron aún más cuando el domingo dos perros policía llevaron a una de las patrullas de búsqueda hasta el pozo de una casa deshabitada y cuya encargada de llaves es Ana Rodríguez, tía de Enrique y Anastasio.La niña fue encontrada a las ocho de la mañana del domingo hundida en el agua y el fango del pozo de la casa, propiedad de Jacinto Regas. El pozo tiene poco más de tres metros de profundidad y 40 centímetros de diámetro. El hecho de que en el momento de ser hallada tuviera el pantalón bajado hasta la altura de los tobillos hizo pensar en un principio que podía haber sido violada. Sin embargo el juez, trar serle realizada la autopsia a la niña, negó este extremo y añadió que le pequeña cayó con vida en el pozo, si bien ya con síntomas de asfixia, pues tenía en la cara marcas de una mano de persona adulta.

La hipótesis de que la niña hubiera caído sola parece haber sido descartada, puesto que una losa cubría el pozo donde fue encontrada; por otra parte, la pequeña no habría podido saltar por sí misma la valla que rodea la finca. El padre de la fallecida, Juan José Fernández, carnicero de profesión, y algunos vecinos acusan a Enrique y Anastasio, quienes ayer por fa tarde se encontraban prestando declaración en Granada. Según fuentes de la Guardia Civil, ambos no se encuentran detenidos, sino que voluntariamente se han ofrecido a prestar declaración y están dispuestos a permanecer en la comandancia de Granada mientras se esclarece el caso, con el fin de evitar incidentes con la familia de la niña.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 28 de mayo de 1985