TENIS

Victoria de Arrese y derrota de Urpí en Roland Garros

La primera jornada del torneo de tenis de Roland Garros, en París, se saldó con un empate para los españoles. Jordi Arrese ganó al brasileño Gisvaldo Barbosa por 6-4, 3-6, 7-6 (7-5) y 6-3 en dos horas y 48 minutos. Gabriel Urpí, sin embargo, perdió ante el sueco Sundstroem, decimosegundo cabeza de serie, por 3-6, 3-6 y 1-6. Teóricamente, hoy deberían entrar en juego los restantes españoles: Higueras, Aguilera, Tous, Luna y López Maeso. Emilio Sánchez, perdedor en la última ronda de la fase previa, está a la espera de alguna baja por lesión para poder entrar en la competición. En la primera jornada hubo pocas sorpresas.

Si el grupo Pistones buscase un protagonista para un videoclip de su canción El pistolero, el hombre ideal sería Jordi Arrese. El jugador español, que desde el puesto 151º está arañando puntos en la clasificación de la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP), dio ayer una sutil lección de su tenis-cowboy. Con una fuerza física sorprendente -llega al lugar donde bota la bola antes que ella misma- y unas piernas ligeramente arqueadas que le convierten en un Lucky Luke- del tenis, Arrese mareó ayer al brasileño Barbosa con un juego absolutamente liftado. Su golpe de derecha provoca un silbido, al chocar contra el viento, similar al que produce una flecha.Ya puede venir la bola de un lado o de otro que Arrese gira extrañamente su brazo derecho y golpea con la raqueta de abajo hacia arriba para darle un efecto insospechado. Barbosa, un jugador espigado y muy delgado, respondía con un juego aún más extraño. Con sus largas zancadas llegaba adolentes pasos. A diferencia de otros jugadores españoles, Arrese tiene la virtud de que no se amilana en los momentos difíciles. En la tercera manga dispuso de cuatro bolas de set con 6-5 a su favor. Las perdió. En la muerte súbita iba perdiendo por 4-5 y remontó hasta ganar. Ahí se acabó la resistencia de Barbosa.

Gabriel Urpí tuvo menos suerte. Ante él estaba uno de los favoritos, el sueco Sundstroem. Urpí, que va de caballero solitario por la vida del tenis, tuvo pocas opciones ante un jugador que se conoce todos los trucos de la tierra batida.

De los de ayer, el debú más espectacular fue el de Martina Navratilova. La favorita del torneo femenino -figura a la par en las apuestas- derrotó a la estadounidense Teeguarden por 6-1 y 6-0. Martina, que ha acentuado el color rubio platino de su pelo, justificó así la facilidad de la victoria: "Mi entrenador, Mike Step, me somete a un duro trabajo en el que me esfuerzo a fondo. Cuando llego a la pista y me encuentro frente a mujeres, me sorprende la blandeza de su juego".

Martina, a falta de mejor argumento, explicó sus excursiones culturales por París: "Estuve en Versalles. No pude visitar el palacio, pero aproveché para dar un paseo por los jardines. No pudo ser muy largo porque mi perra Cinthya, una chiguagua, se cansa enseguida". Cinthya, que asistía a la conferencia de prensa en brazos de Judy Nelson, la compañera de Martina, levantó la cabeza al oír su nombre pronunciado por su dueña. En París ha aparecido, por fin, una pincelada de tierna debilidad, Qnthya, en una Martina Navratilova que parece más invencible que nunca.

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