El cine en la pequeña pantalla

Tres monjitas y Jack el Destripador

Enésimo sábado de cine familiar. Por la tarde, una bonachona e intrascendente comedieta de José María Forqué, con guión del ingenioso Noel Clarasó, realizada en 1954 y que se anticipa a la comedia desarrollista de los años 60, aunque es más comedida, humilde y está mejor hecha que la media de este subgénero.Su título es Un día perdido y tiene un largo y buen reparto, en el que están gentes de nuestro cine y nuestro teatro tan conocidas como Ana Mariscal, Elvira Quintillá, Lina Canalejas, María Dulce, Antonio Garisa, José Calvo, Irene Gutiérrez Caba, Guadalupe Muñoz Sampedro y José Isbert, que encarna a uno de los muchos taxistas que le adjudicaron en su larga carrera.

Jack y Sherlock

Por la noche, una truculenta y trucada película sobre las fechorías de Jack el Destripador en el lúgubre barrio de Whitechapel del Londres finisecular. Y con audaz tesis sobre la verdadera personalidad del famoso asesino de prostitutas que, para terminar de rizar el rizo, se encargan de desvelar nada menos que el inefable deductor Sherlock Holmes y su pragmático doctor Watson, en una curiosa aventura apócrifa.La película se titula Asesinato por decreto. Fue realizada en 1978 por Bob Clark y tiene un largo y buen reparto, en el que sobresalen los nombres de Christopher Plummer, James Mason, Anthony Quayle, John Gielgud, Donald Shuterland y Genevieve Bujold.

Nada del otro mundo y mucho menos de éste en la pretenciosa película. Mucho en cambio de mala magia de feria, sobre todo en el guiso de terror, aderezado con resultones y engañosos trucos de lentes gran angulares en siniestros recorridos subjetivos, callejones húmedos y tenebrosos bajo farolas de gas, siniestros ojos desorbitados tras de la niebla y alaridos de pobres mujeres abandonadas a merced del asesino en la noche. Amaño y más amaño, en un filme mediocre, que da gato por liebre al personal, aunque ciertamente hay entre éste quien prefiere gato. Pues ahí lo tiene.

Un día perdido se emite a las 16.35 y Asesinato por decreto a las 22.50, ambas por TVE-1.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 10 de mayo de 1985.