'Gasparone', la inquieta Marika Rokk
Marika Rokk fue, sin duda, la más pizpireta de las estrellas alemanas del cine del III Reich. Con un claro apunte de vulgaridad y con mayor nervio que sus estiradas colegas, representó a la muchacha de la calle, aunque ninguna de las incidencias que interpretó en el cine correspondía a las que esas muchachas podían vivir realmente.Gasparone, de Georg Jacoby, es una clara prueba: filme de enredo en el que diversos personajes tocados por la inverosimilitud se entrecruzan confundidos y confundiéndose, no es más que el habitual producto de evasión al que el cine de consumo de cualquier latitud y época parece condenado. Marika Rokk, de quien se ofrecerán otras películas dentro de este mismo espacio, no cantaba mal y bailaba mejor que Lilian Harvey o La Jana. Tuvo siempre un cierto aire de despistada, que fue aprovechado por algunos cineastas para desmelenar su imaginación. Gasparone tiene algo de esa locura a la que estimulaba Marika Rokk.
La pretendida elegancia en las coreografías, que encorsetaban a los bailarines antes de permitirles libertad de saltos y movimientos, es el punto central de ese disparate. Sólo Marika Rokk, a iniciativa propia, matizaba la locura dentro de la ingenuidad del género, tan cercano a lo bobo.
Gasparone se emite hoy a las 22.05 horas por TVE-2.


























































