Las cajas de ahorro no llegaron a un acuerdo para modificar la expansión territorial

La asamblea de la Confederación Española de Cajas de Ahorro (CECA) no llegó ayer a ningún acuerdo sobre el problema de la expansión fuera de los territorios autonómicos de origen y pospuso una toma de decisión a una próxima reunión, a celebrar en el plazo de un mes. La Caixa (Caja de Pensiones para la Vejez y de Ahorros de Cataluña y Baleares) y la Caja de Ahorros de Bilbao, entidades que han ampliado su base de actuación fuera del ámbito territorial de las comunidades autónomas a las que pertenecen, aceptaron mantener frenada la expansión prevista de sus sociedades financieras durante este plazo, a la espera de una decisión conjunta.

El conflicto planteado entre las cajas de ahorro, que tienen limitada su expansión de oficinas por reglamentación ministerial, ha quedado sin solución en la asamblea celebrada ayer por la CECA a pesar de que los órganos gestores de la misma llegaron a plantear diversas alternativas. No obstante, en medios de las cajas se considera que el modelo de operatividad de las cajas se ha roto de forma definitiva y que es cuestión de tiempo solamente que se adecue la situación legal a la realidad.Hasta el momento las cajas de ahorro sólo pueden abrir un número pequeño de oficinas en algunas plazas españolas -Madrid, Barcelona, Valencia, Bilbao, Zaragoza y Sevilla- en función del volumen de depósitos que tengan.

Esta situación impide a determinadas cajas de ahorro, las grandes, realizar un plan de expansión lógico y, sobre todo, cierra las posibilidades de abrir oficinas en zonas que pueden presentar un cierto atractivo para estas entidades.

Lo cierto es que estas limitaciones legales a abrir oficinas de las entidades ha sido superado por algunas cajas al conseguir la autorización administrativa correspondiente para poder crear sociedades financieras filiales en su totalidad -hipotecarias, leasing, fondos de dinero, gestoras de patrimonio...- que no tienen estas limitaciones de expansión y que por lo tanto pueden abrir representaciones en cualquier centro de población que deseen.

A lo largo de 1984 La Caixa y la Caja de Ahorros de Bilbao han puesto en marcha estas sociedades financieras y el incremento del pasivo que han. obtenido ha venido generado en su práctica totalidad por el conseguido por este tipo de actividades. El crecimiento ha sido importante, del 20% en el caso de La Caixa, y ello provocó reacciones en contra del resto de las cajas de ahorro y de algunos sectores de la banca privada que veía como les surgía un nuevo competidor no deseado.

La mayor retribución de los fondos depositados en estas sociedades era un aliciente para pequeños y medianos ahorradores, que ven de esta forma retribuidos sus depósitos a unos tipos de interés que se acercan más a los que reciben las grandes compañías que tienen saldos medios muy elevados.

Aumento de la competencia

Los planes de expansión de estas cajas de ahorro, cerca de dos centenares de estas oficinas o "tiendas de dinero" como las denominan, empezaron a dejar sentir sus efectos sobre algunas cajas de ahorro de otras comunidades y a finales del pasado año se llegó a un acuerdo por el que estas dos entidades dejaban de crecer por esta vía a la espera de que el consejo de administración de la CECA hiciera una propuesta de modificación de la realidad actual que pudiera satisfacer a todos.En la asamblea de ayer se propuso como alternativa un conjunto de actuaciones entre las que destacaba solicitar al Ministerio de Economía que modifique las normas de apertura de oficinas fuera de la comunidad de origen y se acepte que el 5% de las oficinas puede estar localizado fuera de ellas, que las sociedades financieras centren su actividad en las comunidades de origen y la formación de un grupo financiero de la CECA.

Esta alternativa no fue votada al final de la asamblea aunque en medios de las cajas se reconoce que se ha asestado un duro golpe a la propia estructura de las cajas de ahorro con ella. Significa, de hecho, romper la territorialidad de las mismas por aceptar un número importante de oficinas fuera de las comunidades de origen; ruptura que es creciente en la medida en que ese 5% es acumulativo en el tiempo y significaría que algunas cajas podrían tener entre 50 y 100 oficinas fuera en un plazo corto.

Posibles fusiones

De hecho, en medios de algunas cajas se considera que esta ventana abierta ahora por la proposición de la CECA -con la que están de acuerdo por otra parte- lleva inexorablemente a fusiones de cajas de ahorro que engloben más de una comunidad autónoma, a la formación de grandes grupos de cajas de ahorro que puedan hacer frente a la competencia de la banca nacional y extranjera que se avecina con la entrada en el Mercado Común y, en definitiva, a la transformación de la propia CECA que tendrá que asumir otros cometidos si quiere mantener su peso dentro del mundo de las cajas de ahorro.

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