El fiscal pide la pena de muerte para el asesino del sacerdote Popieluszko
El fiscal pidió ayer la pena de muerte para el capitán de los servicios secretos polacos Grzegorz Piotrowski como culpable del secuestro y asesinato del sacerdote Jerzy Popieluszko. Para los otros tres oficiales de la policía que participaron en el crimen, los tenientes Leszek Pekala y Waldemar Chmielewski y el coronel Adam Pietruszka, la acusación ha solicitado 25 años de prisión.Los cuatro han sido acusados por el fiscal, Leszek Pietrasinski, del asesinato con premeditación del sacerdote, al que secuestraron el pasado 19 de octubre -tras un intento frustrado anteriormente- y cuyo cadáver arrojaron después al río Vístula. Pietruszka, el de más alto cargo en el departamento de Asuntos Religiosos del Ministerio del Interior, al que los tres pertenecían, ha sido acusado también de tratar de encubrir el crimen.
Pietrasinski dijo al tribunal que la investigación ha probado que ningún otro funcionario del ministerio estuvo relacionado con el asesinato del sacerdote, uno de los más radicales defensores del sindicato Solidaridad. El fiscal definió al capitán Piotrowski, de 33 años de edad, como "un frío y cruel criminal, que adoptó el color conveniente, como un camaleón".
La acusación rechazó los argumentos de que el coronel Pietruszka no estaba relacionado con el caso, afirmando que "sin la participación de Pietruszka este crimen habría sido imposible", y añadió, para establecer el agravante de premeditación, que los tres oficiales "estaban decididos a cometer el asesinato y seguros de actuar impunemente".
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