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Reclusos acusados de terrorismo han disfrutado de permisos navideños

Varios penados por su participación en actividades terroristas han pasado las fiestas navideñas en sus domicilios por decisión de las autoridades judiciales o de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias, según informan fuentes del Ministerio de Justicia.La propia Dirección General de Instituciones Penitenciarias ha concedido durante estas pasadas fiestas un total de 1.154 permisos temporales de salida de las prísiones, mientras se estima que los jueces han concedido alrededor de 1.500.

Los permisos para salir de las cárceles se han concedido a presos que están clasificados en segundo y tercer grado. Los clasificados en primer grado no pueden disfrutar de esos beneficios.

Actualmente, la población penitenciaria española es de 17.882 presos, de los que prácticamente la mitad son preventivos, es decir, que aún no han sido juzgados de los delitos de-los que se les acusa. De los cerca de 9.000 penados, sólo el 6% (540) está clasificado en primer grado.

Entre los penados a los que los jueces concedieron permisos navideños figuraban los ultraderechistas Carlos García Juliá, autor del quíntuple asesinato en 1977 en el despacho de abogados de la calle de Atocha, e Ignacio Abad, autor del asesinato de Yolanda González. La acusación particular recurrió contra los permisos y, pocas horas después de haber abandonado la prisión, regresaron a la misma ambos reclusos.

En la Dirección General de Instituciones Penitenciarias se asegura que el porcentaje de los reclusos que no han regresado a las cárceles a pesar de haber cumplido los permisos es muy bajo. A lo largo de todo el año 1983, por ejemplo, Instituciones Penitenciarias concedió mensualmente cerca de 1.000 permisos de salida, de losque sólo el 0,9% fueron infringidos por quienes los disfrutaron. Se calcula que aproximadamente el 5% de los presos que disfrutan permisos -numerosos reclusos se benefician de varios a lo largo del año- no regresa a sus centros penitenciarios.

Los presos de segundo grado pueden disfrutar de hasta 36 días de permisos anualmente, cifra que se eleva a 48 días en los casos de los permisos para presos clasificados en tercer grado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 10 de enero de 1985