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Bandrés recuerda que la gran mayoría de los jueces se sometió al franquismo

El primer debate sobre la ley orgánica del Poder Judicial (LOPJ) que organiza el Club Diálogos para la Democracia concluyó el martes con unanimidad sobre el mal funcionamiento de la justicia y discrepancias sobre las causas de este hecho. El diputado de Euskadiko Ezkerra Juan María Bandrés resaltó, respondiendo al presidente de la asociación conservadora de la magistratura, el heroísmo de un juez durante el franquismo. Bandrés se refería a un magistrado que se atrevió a procesar a un gobernador civil, mientras la gran mayoría conservadora aceptaba el sometimiento al Ejecutivo.

El presidente de la Asociación Profesional de la Magistratura (APM), José Gabaldón, había asegurado, en defensa de los jueces, que todos los que él conoce están sacrificados en su profesión".La primera jornada de este debate sobre la LOPJ, texto de inminente discusión parlamentaria, se celebró en la noche del martes y estuvo dedicada a la organización de la justicia. Actuó de moderadora la senadora socialista Francisca Sauquillo. Intervinieron como ponentes el diputado de Euskadiko Ezkerra Juan María Bandrés y el senador del PSOE José Luis Rodríguez Pardo (el diputado del Grupo Popular José María Ruiz Gallardón, también invitado, no asistió); los vocales del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) Perfecto Andrés, progresista, y Diego Palacios Luque, conservador, y el secretario general técnico del Ministerio de Justicia, Pedro González Gutiérrez-Barquín.

Los planteamientos de los ponentes ratificaron el rechazo global que, desde la derecha, se hace de la reforma de la justicia proyectada por el Gobierno socialista, y la actitud de la izquierda no socialista que considera que la LOPJ se queda corta. En el centro de estas posiciones, el representante del Ministerio de Justicia defendió el proyecto de ley.

La 'politización' de los jueces

El magistrado Jesús Marina advirtió sobre el peligro de politización de los jueces y se refirió en concreto a las dificultades de un juez que se presentara a las elecciones y no resultara elegido.Bandrés contestó que, se quiera o no, todos los jueces están politizados y su ideología mayoritariamente conservadora puede deducirse de sus propias sentencias. Más tarde concretó que "si se hunde la bóveda del Metro y el juez me pone una fianza de 10 millones de pesetas para ejercer la acción popular, ya sé cómo piensa ese juez; si me exige una peseta sé que piensa de muy distinta manera".

Una mujer que se presentó como "una ciudadana de la calle en el buen sentido de la palabra" expresó su creencia de que, al margen de lo que digan las encuestas, el 90% de la gente no cree en la justicia. Respecto al Consejo General del Poder Judicial, señaló que los jueces no pueden corregirse unos a otros.

Palacios Luque negó que los magistrados mantengan posiciones corporativistas, y resaltó el contraste entre la edad de jubilación de los jueces en los países socialistas -entre 50 y 65 años- y en algunos países occidentales -a los 70 años-, con el techo máximo de Estados Unidos, en donde son vitalicios. Gabaldón, presidente de la APM aseguró que la jubilación que establece el proyecto de LOPJ significará "la erradicación de la tercera parte de la carrera judicial, lo cual es una catástrofe para la justicia y para los intereses del pueblo español". Gabaldán reconoció la mala situación en que se encuentra la justicia.

El diputado Juan María Bandrés recordó que la carrera judicial ha tenido 48 años para quejarse de la falta de medios y, en cambio, lo hace ahora "frente al único Gobierno que ha elevado sustancialmente los presupuestos para la justicia".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 6 de diciembre de 1984

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