El tenis femenino se moderniza

La victoria de Michelle Garth en el campeonato de España femenino ha abierto las puertas a una nueva generación que parece más preparada para el tenis moderno que sus antecesoras. Desaparecida de la competición Carmen Perea -que sólo ha disputado estos campeonatos-, la generación posterior, encabezada por Beatriz Pellón, se perdió en una excesiva dedicación a los cómodos torneos españoles. Las jóvenes actuales se han beneficiado de un cambio en la política federativa, que se ha decidido, por fin, a otorgar una fórmación prácticamente similar a la de los chicos. Ahora falta llegar a una mayor profesionalización.Los primeros beneficios comienzan a vislumbrarse ahora. Michelle Garth, por ejemplo, se dedica totalmente al tenis desde los 13 años A los 18 se ha convertido en campeona de España. El problema para ella y para las chicas de su generación es que están demasiado acostumbradas a jugar siempre contra las mismas rivales -las españolas- y carecen de la experiencia que los chicos ganan en sus viajes por el circuito internacional. El siguiente paso sería convencerse psicológicamente de que están tan capacitadas técnicamente -que no físicamente- como muchas del tenis mundial.
Junto a Garth aparecen otras jugadoras, como la madrileña Rosa Bielsa -también con 18 años-, y llegan apretando muy fuerte otras chicas más jóvenes, como Arantxa Sánchez Vicario o María José Llorca -13 años-. Otras parecen haberse quedado estancadas, como la valenciana Elena Guerra, y otras, como Ana Almansa o Marisa Sánchez Vicario, han decidido probar la aventura en universidades de EE UU.


























































