Fignon y Arroyo consolidan su protagonismo en el Tour

LUIS GÓMEZ, ENVIADO ESPECIAL, Fignon ganó su cuarta etapa y lo hizo a costa del trabajo del equipo Reynolds, dispuesto a dedicar una jornada extra a su compañero Pedro Delgado, una dedicatoria escrita en pedaladas de última hora. Los Reynolds dominaron toda la etapa, frustraron las tres escapadas finales, pero llevaron a Fignon hasta Crans-Montana, para que hiciera un alarde de potencia en los últimos 300 metros. Arroyo, sin embargo, fue segundo, sube un puesto en la general y el Reynolds pudo consolidarse como el tercer equipo del Tour. Si Delgado no hubiera caído, ayer hubieran luchado todos por la segunda posición.

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Si Delgado no hubier a caído, el Reynolds hubiera ofrecido aún más espectáculo. Si Perico no se hubiese encontrado una valla de cemento en su camino, el Reynolds hubiera marcado aún algunas diferencias y el equipo demostrado que estaba perfectamente preparado para afrontar la última semana. El miércoles, el día de la caída, todo el equipo llegó al completo a la base del último puerto y repartido entre los diferentes grupos de cabeza. Ayer, la etapa hubiera tenido un final anodino si cinco Reynolds no se ponen en cabeza del pelotón, lo aceleran y contribuyen a romperlo en los primeros kilómetros de ascensión. Si Delgado no hubiera caído, quizá a Fignon no le hubieran quedado fuerzas para intentar el despegue final. Delgado dejó el Tour pendiente de resolver algunas hipótesis, como le pasará a su compañero Arroyo, pero lo indudable es que el prestigio internacional de ambos ha aumentado.Ayer nadie hubiera querido trabajar más de la cuenta. La fractura de Delgado y el más grave tropiezo del italiano Carlo Tonon en la misma etapa, aún en estado de coma, pero parece que recuperándose progresivamente de las lesiones sufridas al chocar en pleno descenso con un cicloturista, contribuían a sembrar la idea de que resultaba mejor llegar a París sano y con algunas fuerzas de reserva para atender al duro pero rentable calendario de Criterium del mes de agosto. Los Reyriolds comunicaron muy temprano su intención de homenajear al compañero con una buena etapa. Pedro Muñoz hizo ver su deseo de hacerse notar en alguna escapada y, se supone, algún corredor suizo intentaría ganar en su propia tierra. De los tres propósitos sólo dos se cumplieron: el Reynolds atacó en bloque y Zimmermann intentó una escapada.

El anónimo Muñoz

Pero aunque no deja de resultar meritorio el Tour que realiza Pedro Muñoz, con el agravante de trabajar en un equipo desunido, con Luis Ocaña más pendiente de fichar corredores para el supuesto Fagor, con mal ambiente dentro de casa, con un corredor dedicado a labores de espionaje entre sus compañeros, no es comparable al de otros compatriotas.

Pedro Muñoz estrenaba ayer cierta popularidad por su reciente ingreso en el club de los diez primeros, pero nadie puede recordar un solo ataque suyo, una sola escapada. Muñoz demostró fuerza para seguir en el pelotón de los duros y ahí anduvo en las últimas fechas, como Pascal Simon, Ruttiman o Criquielion. Pero ayer, cuando se especulaba con una aparición en escena, no intervino. Siguió a rueda de Hinault hasta que éste se hartó de llevar a quienes nada ponían de su parte. Fue entonces cuando saltó, del grupo, sin otro objetivo que entrar sexto en la etapa.

Finalmente, lo único notable lo hizo todo el equipo Reynolds, al que le quedaban fuerzas suficientes para apuntarse el control exclusivo de una etapa. Ya en el llano, neutralizaron en escasos minutos toda la situación que llevaba la carrera desde el kilómetro 81. Los saltos de los corredores españoles reflejaron un buen control. Primero, Laguía inutilizó las dos escapadas más cercanas; Gorospe hizo su penúltimo esfuerzo para cazar a Lubberding y Jules. El último era aguantar con Fignon y acompañar a Arroyo en los kilómetros finales.

Arroyo decidió mal el momento de soltar a Fignon. Esperó demasiado y pudo comprobar que los dos últimos kilómetros no eran lo suficientemente duros para el plantel. El error de cálculo vino en el momento en el que el colombia no Wilches, convidado de piedra de la lucha final entre dos Renault y dos Reynolds, sacó alguna distancia: "ahí dudé demasiado, por que noté que Fignon estaba pasan do apuros en esos metros. Me hubiera gustado ganar la etapa, pero con este tío y en un final no demasiado duro era muy difícil", manifestó Arroyo.

Los resultados, sin embargo, fueron buenos. El Reynols puede consolidar el tercer puesto por equipos y Arroyo sube a la sexta posición, pero con posibilidades de ascender a la quinta. Le queda rebasar a Pascal Simon, a 14 segundos de distancia. Arroyo tiene en la contrarreloj del sábado la mejor opción de hacerse con ese puesto.

Y hoy, los casi 120 corredores en activo (han caído casi 50) verán con desgana los largos y calurosos 323 kilómetros que les ha dispuesto la organización. Piensan que es demasiado tener que soportar una jornada de nueve horas en bicicleta a estas alturas de la carrera. Fignon manifestó su contrariedad y suplicó a Levitan, el director general, con la autoridad que le concede el liderato, que neutralizara algunos kilómetros. Desde luego, los corredores, arden en deseos de llegar a París cuanto antes, pero no corriendo en bicicleta.

Clasificaciones

La vigésima etapa del Tour de Francia fue disputada entre Morzine y la localidad suiza de Crans Montana, con 140,5 kilómetros de recorrido. Las clasificaciones quedan del siguiente modo: Etapa: 1, Fignon, 4.09.16 horas, a una media de 33,819 kilómetros por hora; 2, Arroyo (Reynolds), a 11 segundos; 3, Wilches, a 17; 4, Jules, a 34; 5, Gorospe (Reynolds), a 49; 6, Muñoz (Teka), a 1.07; 7, Agudelo, a 1.08; 8, Kelly, a 1.10; 9, Simon, a 1.10; 10, Hinault, a 1. 17; 11, Grezet, a 1. 17; 12, Lemond, a 1.17; 13, Ptieto (Reynolds), a 1.17; 14, Breu, a 1.33; 15, Criquielion a 1.33; 16, Millar, a 1.33; 17, Jiménez a 1.59; 18, Flores, a 2.01; 19, Anderson, a 2.06; 20, Vichot, a 2.19; 24, Laguía (Reynolds), a 2.32; 44, Echave (Teka), a 5.23; 48, Coll (Teka), a 5.23; 57, Greciano (Reynolds), a 6.00; 59, Carlos Hernández (Reynolds), a 6.00; 63, Aja (Reynolds), a 6.16; 74, Alfonsel (Teka), a 8.57; 78, Jesús Hernández Ubeda (Reynolds), a 8.57; 95, Urrutibeazcoa (Teka), a 12.29; General: 1, Fignon, 96.04.36 horas; 2, Hinault, a 9.56; 3, Lemond, a 11.09; 4, Millar, a 11.49; 5, Simon, a 16.55; 6, Arroyo, a 17.09; 7, Kelly, a 17.3 1; 8, Muñoz, a 22.18; 9, Criquiellon, a 25.12; 10, Ruttimann, a 26.28; 11, Anderson, a 27.52; 12, Acevedo, a 29.05; 13, Grezet, a 30.35, 14, Caritoux, a 30.37; 15, Jiménez, a 32.32; 16, Veldscholten, a 37.41; 17, Flores, a 39.52; 18, Laurent, a 40.08; 19, Agudelo, a 42.58; 20, Loro, a 43.39; 33, Prieto, a 1.02.38 horas; 42, Laguía, a 1. 15.52; 44, Echave, a 1. 18.16; 49, Carlos Hernández, a 1.28.11; 50, Aja, a 1.28.57; 56, Gorospe, a 1.31.18; 69, Coll, a 1.45.05; 70, Jesús Hernández Úbeda, a 1.46.05; 86, Greciano a 2.10.22; 99, Alfonsel, a 2.28.18; 121, Urrutibeazcoa, a 3.17.53.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 19 de julio de 1984.

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