VISITA AL VETERINARIO
Para los perros, los gatos, e incluso los pájaros, proliferan las residencias donde los animales pueden permanecer alojados durante el período que se desee. Algunas de estas 'residencias' hacen honor a su nombre, pero otras son auténticas prisiones, donde se hacinan los animales sin que se les preste ninguna clase de atención, por eso conviene visitarlas previamente. Vaya primero a conocerla y observe todo con detalle. Si los encargados de recibirle le dan facilidades para que usted circule por todas partes, ya tienen un tanto a su favor. Pida que le presenten a los veterinarios que se cuidan de mantener los animales saludables.Compruebe el estado de las jaulas y apunte en su memoria si el agua es fresca, cómo y cuáles son los restos de las comidas, si las jaulas están limpias de excrementos, y si hay alguna deyección reciente.
Si el perro que se va a dejar es mimoso en exceso o tiene alguna costumbre poco común, hágalo saber. También si se trata de un perro muy ladrador. Podría por ello ser relegado al último lugar de la instalación o quién sabe si al sótano.
Cuando regrese del viaje procure recoger el animal lo antes posible, llévele directamente al veterinario, haga que le examine y le bañe con un desparasitador y procure hacerle olvidar la separación. El animal, por regla general, no guarda rencor, y en un par de días puede volver a ser el perro o gato confiado que antes fue.


























































