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Freixenet da por seguro que le serán adjudicadas las cavas de Rumasa

La dirección de la empresa Freixenet, dedicada a la producción de cavas, dio ayer por segura la adjudicación a su compañía de las empresas champañísticas pertenecientes al antiguo holding Rumasa (Castellblanch, Segura, Viudas y Canals i Nubiola). Josep Ferrer, presidente de Freixenet, afirmó que "hemos presentado una buena oferta de compra y explotación de las tres bodegas, y nuestras posibilidades son máximasFerrer aseguró no conocer la decisión final de la comisión asesora para la reprivatización de Rumasa, que se reunió ayer, aunque hace pocos días fue consultado por la misma para aclarar algunos puntos de su propuesta. "Nos consultaron sobre puntos puramente formales de nuestra oferta. La comisión va a decidirse por una propuesta española, que pueda impulsar la producción de cava en el Penedés".

Freixenet, que ya tiene establecidas sus propias vías de comercialización, pretende el control de las bodegas de Rumasa para cubrir toda su demanda. Según declaraciones del presidente de Freixenet, en caso de que les fueran adjudicadas las bodegas "pondríamos inmediatamente en funcionamiento las fábricas de Rumasa, garantizando la permanencia de toda la plantilla". Según Ferrer, dentro de los términos de compra de las bodegas se especifica la intención de poner en práctica una política de reducción de gastos, aunque respetando los puestos de trabajo. "Esta es una parte importante de nuestra propuesta, que incluye potenciar la exportación, que estas firmas tenían muy abandonada y cuidar especialmente el mercado nacional".

La empresa Freixenet ocupa el segundo lugar en la clasificación de las cavas, precedida por Codorniu. Un total de 85 empresas de la zona del Penedés producen el 90% del vino de cava de España, y de ellas, entre Codorniu y Freixenet acaparan el 80% de la producción de champaña. Las antiguas cavas de Rumasa producían hasta ahora otro 10%, mientras que el resto se elabora entre 80 empresas de tradición familiar. A pesar de estas cifras, la dirección de Freixenet afirma que no es posible un monopolio "pues el mercado español posee 150 marcas entre las que elegir. El peligro estaría en que estas empresas fueran controladas por manos extranjeras".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 25 de mayo de 1984