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Aguilera juega hoy la final del torneo de Hamburgo, al ganar en dos 'sets' al argentino Guillermo Vilas

El tenista español Joan Aguilera, de 22 años, confirmó ayer su gran momento, de juego y su aterrizaje en la elite mundial al acceder a la final del torneo de Hamburgo, tras derrotar, con gran autoridad, al argentino Guillermo Vilas, actualmente entre los 15 primeros del ranking mundial y una de las grandes figuras de los últimos años, por 7-6 y 6-3 Aguilera, que ya derrotó el el pasado viernes, en cuartos de final, al francés Yannick Noah -quinto mejor jugador del mundo-, se enfrentará hoy a la nueva revelación del tenis sueco Henrik Sundstrom, que ayer volvió a derrotar a su compatriota Mats Wilander, por 6-2 y 7-5. "Sé que mañana", declaró ayer Aguilera a EL PAÍS en conversación telefónica, "he de correr por toda la pista hasta que me sangren los pies".

Aguilera volvió a sorprender ayer a toda la prensa especializada, que considera ya el torneo de Hamburgo como uno de los más importantes del circuito mundial de tierra batida. El tenista catalán, que el día anterior había empleado un juego agresivo que sorprendió al no menos agresivo Noah, demostró ser poseedor de una amplia gama de golpes, capaz de contrarrestar el abanico de recursos presentado por el rival. Ayer, Vilas, generalmente muy cauto y poseedor de un juego conservador, lo intentó todo, pero Aguilera supo jugar con habilidad, a base de lobs, cuando el argentino subió a la red, y con potencia y colocación, cuando el que se convertía en atacante era el español."Empecé el partido agarrotado. Él empezó pegando muy duro a la bola y mis piernas no funcionaban demasiado bien". El primer set tuvo un inicio muy normal hasta el 4-4. Vilas le rom pió el saque a Aguilera y se colocó 4-5 en el marcador. El argentino sacó con contundencia y consiguió un 40-0, lo que convertía en presumible ganador de la primera manga, al poseer tres bolas de set. "Me tenía muerto, pero fui lo suficientemente hábil y tuve la cabeza lo suficientemente fría como para remontar ese tanteo" En efecto, con un punto ganador un revés paralelo a la línea que botó sobre la misma escuadra y una pelota que Vilas lanzó fuera de la pista, Aguilera consiguió igualar el juego, que acabaría ganando con un lob y un espectacular smash de revés, de espaldas a la red, que levantó al público de sus asientos.

Decisivo 'tie-break'

"A partir de ese momento, me ví capaz de cualquier cosa", comentó Aguilera tras el encuentro. Se llegó al tie-break y de nuevo fue Vilas quien consiguió la delantera con un claro 3-1. "En ese momento", dijo Lluís Bruguera, su entrenador, en conversación telefónica con este diario, "vi a Joan totalmente despistado, desorientado. Incluso no sabía si tenía que sacar él o Vilas. Pero fue pasajero y también remontó ese difícil momento". Aguilera, aprovechando un error del argentino, colocó una magistral volea cruzada que le supuso el 3-2 y el inicio de su remontada, hasta adjudicar la muerte súbita por 7-4, tras dejar sentado dos veces sobre la pista a Vilas, con dos sorprendente globos, que superaron las subidas del argentino a la red."Éste es un momento dificil para mí", dijo Aguilera, "porque cada vez que salgo a la pista para enfrentarme con una estrella consumada pienso que debo jugar muy bien, a gran altura, si quiero ganar ese partido. Estos hombres imponen mucho. Pero pronto te das cuenta que, si juegas a tu nivel, si te salen las cosas mínimamente bien, puedes estar tranquilo, porque no te sacan a palos de la pista. Ayer mis piernas volvieron a responderme, es tuve rápido y gané".

Aguilera expresó esa seguridad en la segunda manga, donde no dio respiro a Vilas, rompiéndole el saque en el quinto juego (3-2), consiguiendo tres aces en el sexto (4-2) y ganando el set y el partido sobre el servicio del argentino, con tres passing-shots, calificados de "increíbles" por Bruguera. "Ésta es", dijo el entrenador, "la confirmación de que Joan puede ganar a cualquier rival".

"¿La final?, bueno la final será otra historia", comentó Aguilera. "Ahora disfrutaré durante un par de horas de esta victoria y, a continuación, me encerraré con Lluís para estudiar a Sundstrom. Sólo puedo decir que, en estos momentos, estoy supercontento". Sundstrom derrotó a Wilander, por segunda vez consecuentiva, con contundencia, con un juego rápido y con continuas subidas a la red, adoptando un juego muy similar al que ya le diera la victoria frente a su compatriota en la final del torneo de Montecarlo.

La escalada de Aguilera no es sólo deportiva -de ganar hoy podría colocarse entre los 15 primeros del Grand Prix y entre los 20 primeros de la ATP- sino también económica, ya que un nuevo triunfo le supondría un total de 42.000 dólares (unas 6.510.000 pesetas), aunque la derrota le dejará 21.000 dólares (algo más de 3 millones de pesetas).

Forest Hills

La final del torneo de Forest Hills, organizado por la WCT y dotado con 75 millones de pesetas, enfrentan hoy sobre tierra batida a McEnroe y Lendld. El norteámericano John McEnroe ganó fácilmente a Jimmy Arias por 6-1 y 6-2; pero más fácil fue para el checo Lendl que dejó a Jimmy Connors en 6-0 y 6-0, ante el desconsuelo de los espectadores neoyorquinos. Lendl sólo ha ganado a Connors en 3 de sus 14 encuentros. Es la primera vez que el norteamericano sufre un derrota tan estrepitosa en un gran torneo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 13 de mayo de 1984

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