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El trayecto a comisaría, según su hermana

María del Carmen Castán, hermana del policía fallecido, manifestó a EL PAIS, basándose en testimonios de su hermano y de testigos, que cuando vio que los inspectores Amador Miralpeix del Pino y José Manuel Ortiz Prieto "iban a por él", José Manuel Castán entregó a un amigo que le acompañaba una bolsa en la que llevaba su pistola.La hermana de Castán señaló que aún desconoce por qué fue detenido su hermano, ya que lo único que hizo fue interesarse por los destinos profesionales de dos compañeros que momentos antes le había presentado un amigo común. Los hechos sucedieron en la discoteca Olympo, de Madrid, el 1 de diciembre.

María del Carmen Castán relata que su hermano fue introducido por los inspectores en la parte trasera de un vehículo. "Fue esposado a la espalda y situado de forma que las piernas le quedaron aprisionadas contra una de las puertas. Ortiz conducía, mientras que Miralpeix se sentaba junto a mi hermano".

Según la hermana del fallecido, "Miralpeix echó la cabeza de Castán hacia atrás, le sujetó el pelo y comenzó a golpearle en el tórax, en sus partes, en la cara... Desde la estación de metro de Carmen hasta la de Goya perdió el conocimiento, y en Goya, de un puñetazo, lo recobró. Al llegar al metro de Sevilla, Miralpeix, luchador de grecorromana, le dijo a mi hermano: 'Cómo aguantas leña, madero ...'".

"Cuando ingresó en las dependencias policiales, le amarraron la mano derecha a un radiador de calefacción", continúa. "Miralpeix sacó de un archivador una fusta metálica con una bola de acero en la punta, con la que le azotó en la espalda. Mientras tanto, Ortiz le pegaba patadas y puñetazos. Acabados los golpes, le dijeron:'Dame la manita, Pepe Luis', y le llevaron al calabozo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 17 de marzo de 1984