Fuerte incremento de los accidentes marítimos registrados en España durante el año 1983

Los accidentes marítimos en España o de buques españoles en otros mares han sufrido un grave incremento durante 1983, poniendo de relieve, según los profesionales de la marina mercante, grandes deficiencias en la inspección, salvamento y sistema de comunicaciones en el mar.

En 1980 España ya ocupó el primer lugar en los índices de siniestrabilidad marítima, según la compañía británica Lloyd's Register of Shipping. Posiblemente España vuelva ocupar un lugar destacado en la clasificación de accidentes de 1983."Si se hiciese una inspección rigurosa en este momento", declaró en La Coruña el secretario general del Colegio de Oficiales de la Marina Mercante española, José Antonio Madiedo, "se comprobaría que el 90% de los buques no reúne todos los requisitos de seguridad exigidos en los convenios de la Organización Marítima Internacional".

Además del reforzamiento de los mecanismos de inspección, los marinos mercantes, coincidiendo con el sector pesquero, plantean la profesionalización de los servicios de salvamento y rescate, con adiestramiento especial y dedicación exclusiva, así como una dotación de medios que les permita actuar eficazmente a distancia y en condiciones críticas. "La Cruz Roja del Mar ha dado pasos importantes, pero hoy en día no tiene razón de ser como tal", según Francisco Trigo, capitán de la marina mercante, que durante 10 años, estuvo al mando de la lancha de salvamento Blanca Quiroga, con base en La Coruña.

La modernización del sistema de comunicaciones marítimo en España es otra necesidad inaplazable para los marinos. Según sus portavoces, "en el servicio de radios costeras, cuya gestión corresponde a la Compañía Telefónica, se ha puesto más énfasis en la explotación mercantil que en potenciar la cobertura y calidad de un medio vital para la seguridad en la navegación".

Los profesionales del mar consideran urgente establecer un sistema de coordinación entre los niveles de inspección, salvamento y comunicaciones para afrontar con ciertas garantías una reducción en el índice de siniestros y de peligrosidad del trabajo en el mar.

En relación con el caso Tito Campanella, un mercante italiano que desapareció el pasado mes de enero con 24 tripulantes en un lugar indeterminado de la costa atlántica, tras ser visto por última vez cerca de Galicia, Francisco Trigo apuntó la hipótesis de que el hundimiento pudo deberse a deficiencias en el trincaje del cargamento. "Muchas veces los buques son obligados a salir de puerto, por la premura de los plazos, en malas condiciones, y ante un temporal puede surgir la tragedia".

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