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Crítica:El cine en la pequeña pantalla

'Apache', un filme con indios sin indulgencia

El género del Oeste ha sido un cine de reconciliación nacional a costa de las tribus de rostros pálidos. El cine tuvo la prudencia de no hacer ostentación de la victoria unionista. Los confederados no son los derrotados. Son la gente del sur que arrima el hombro para luchar contra el indio. Éste último, durante muchos años, no tuvo héroes en el western. Eran, simplemente, caras pintadas que caían de los caballos a kilos. Sin personalizar su tragedia, ésta quedaba diluída. Poco a poco, el cine individuafizó la figura del indio, le dio entidad de persona.

Violencia

Apache, de Robert Aldrich, es uno de esos primeros filmes. Y tiene, además, el mérito de no buscar una visión Índulgente y nostálgica.Los indios no eran adanes a quienes la civilización les dejaba progresivamente sin paraíso, sino una comunidad que luchaba sangrientamente por sus derechos territoriales. Tratar bien a los indios fue entendido, por algunos cineastas, como pintar a unos candorosos testigos de su propia aniquilación.

Aldrich reivindicó al indio sangriento que jamás aceptará la restricción zoológica de la reserva. Un indio que no se contenta con una parcela ecológica, si no que quiere destruir el peligro de una civilización enemiga, que no es la suya y, que, además, no tenía derechos sobre él.

Esta intención se aprecia claramente en las primeras secuencias de la película. Aldrich tenía previsto un final trágico, pero la platea no admitía salir del cine con un disgusto a cuestas y hubo que suavizar la conclusión con un mensaje optimista que carece de la convicción, de sus propios planteamientos.

Derrota

Aldrich fue más lejos que su inmediato antecedente, Flecha rota de Delmer Daves. Sus tonos son menos tiernos. Con todo, este período tiene, todavía, algún que otro alivio. El problenía,por ahora, son los indios..Después, el tema será la propia imposibilidad del conquistador blanco para ser feliz en esa tierra de promisión enajenada sin permiso. Ahí el cronista es, por ejemplo, Sam Peckinpab con sus cow-boys incomodados por los primeros automóviles, por los primeros aranzadis de la cultura urbana del Este. Apache se inicia con la derrota de Jerónimo y la pacificación de la zona. Pero la soldadesca norteamericana provoca la insurgencia de un cabecilla indio que llega al triste convencimiento de que no hay lugar para ambos pueblos.Burt Lancaster interpreta al héroe indio. Junto a él, Jean Peters, Charles Bronson y un John McIntire, el hombre que más caravanas ha conducido por las montañas rocosas del cine. Apache es un buen western que rehúye una mitología sin manchas, una historia sin pecado. Realmente se trata de un buen entremés para el plato fuerte de la noche, Viridiana, de Luis Buñuel.

Apache se emite hoy a las 15.55 horas por la primera cadena.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 1 de octubre de 1983