Una vecina de Torrejón denuncia que su hijo fue golpeado en La Paz

Una vecina de Torrejón de Ardoz denunció a la policía, en la noche del pasado jueves, los golpes que su hijo de cuatro años había recibido en la ciudad sanitaria La Paz, de la Seguridad Social, al parecer a manos de los doctores que intentaban calmarlo para ponerle unos puntos de sutura.A últimas horas de la tarde del jueves, Jaime Marín, de cuatro años de edad, se produjo varios cortes en la mano derecha al romper un cristal estaba jugando en su domicilio de la calle de la Virgen del Loreto, de la madrileña localidad de Torrejón de Ardoz. Su madre, Leovigilda Molina, le llevó inmediatamente al médico de cabecera de Torrejón, quien recomendó su traslado a La Paz en previsión de que algún nervio hubiera resultado afectado.

Hacia las nueve de la noche, Leovigilda Molina y su hijo entraron en la ciudad sanitaria de la Seguridad Social, donde el pequeño fue ingresado en el servicio de urgencias, sección de traumatología, en la planta baja. Al cabo de media hora, un doctor llamó a la madre para que calmara al pequeño. La mujer se encontró con que el niño tenía cinco puntos de sutura en la mano herida y el lado izquierdo del rostro "marcado por un guantazo".

El doctor explicó a la sorprendida madre que había sido preciso darle al niño "algún que otro cachete" para tranquilizarle, porque estaba muy excitado. Leovigilda Molina presentó denuncia por estos hechos en la comisaría de policía de la calle de Cartagena. En el centro quirúrgico de la calle de Montesa certificaron que el pequeño Jaime presentaba hematomas en el lado izquierdo de la cara, producto, al parecer, de un golpe propinado con la mano.

Un portavoz de la dirección de La Paz manifestó ayer por la tarde desconocer los hechos. Según, la misma persona, cualquier médico tiene una amplia gama de recursos para conseguir tranquilizar a un paciente que la de ser intervenido, desde la anestesia general o parcial hasta el uso de algún sedante, por lo que la supuesta conducta del médico que atendió al pequeño Jaime fue calificada de "extraña e improbable". El portavoz añadió, sin embargo, que la dirección va a investigar este asunto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 30 de septiembre de 1983.

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