El tráfico aéreo
continuó ayer casi totalmente paralizado en el aeropuerto internacional de Bruselas a consecuencia de la huelga emprendida el lunes por los controladores aéreos. Tres aviones aterrizaron en la mañana de ayer sin control aéreo y sin la ayuda de los bomberos, que también prosiguen el paro general decretado por los sindicatos en todos los servicios públicos de Bélgica.


























































