Presos turcos
Cuando menos, produce estupor el ver que 200 presos políticos turcos se encuentran en coma a resultas de una huelga de hambre y que EL PAÍS (14 de agosto de 1983) dedica a la noticia siete líneas dentro de la sección Breves. Si observamos que en portada aparecen los asesinatos de Chile, y recordamos la atención que se le dio en los medios informativos, a la huelga de hambre de Bobby Sands, no podemos por menos que interrogarnos sobre los criterios que se siguen para la selección de noticias y su tratamiento. Podríamos pensar que Turquía pertenece a la OTAN y no interesa dentro del bloque de la "defensa de la democracia. occidental" (donde se ubican las principales agencias de Prensa) que los militares turcos aparezcan diariamente ensangrentando periódicos, pero uno, a falta de mayores conocimientos periodísticos, no se atreve más que a poner un interrogante tras el pensamiento anterior.Si ahora añadimos que, por poner un ejemplo, de Guatemala sólo recibimos nornialmente los balances de muertos y no la crónica de cada masacre parairistitucional, y que de otros países en que se violan sistemáticamente los derechos humanos apenas tentemos noticias, podríamos iniciar la reflexión sobre el poder de la Prensia y la cantidad de situaciones de opresión que desconocemos desde nuestra comodidad de país occidental, con la apariencia de que nos hallamos enterados porque conocemos algunos sucesos de determinados países. /


























































