Georg Freud
Concluyó su carrera maratoniana de 4.000 kilómetros en silla de ruedas desde Göteborg (Suecia) hasta Viena en poco menos de dos meses. Georg, que es paralítico, ya atravesó una vez Austria en este medio de locomoción, recorriendo 70 kilómetros diarios en 72 etapas, a una media de 15 kilómetros por hora, seguido de su novia, que lo acompañaba con un furgón de asistencia técnica. El objetivo de su viaje era llamar la atención del público sobre la situación de los deportistas minusválidos y la escasa ayuda que reciben. Durante su viaje tuvo que soportar cambios de temperatura que oscilaron entre los 8º de Suecia hasta los 35º de los últimos días en Austria. Utilizó más de dos docenas de guantes y estuvo sometido a una dieta equilibrada para hacer frente a los esfuerzos del viaje.


























































