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Todo a favor del Gremio para ganar la Copa Libertadores

En un partido carente de brillo y con pocas acciones para recordar, los brasileños del Gremio consiguieron un empate en el partido de ¡da de la final de la Copa Libertadores de América, lo que les pone con un pie en la gloria.El Peñarol de Montevideo, que debía ganar para ir a jugar a Porto Alegre, el jueves, en condiciones inmejorables, decepcionó y, si bien fue más peligroso que su rival, se mostró impreciso a la hora de definir ante la portería de Mazaropi. Renato, un punta derecha de gran habilidad y potencia, tuvo a mal traer a la defensa uruguaya durante casi toda la primera parte del juego, y de él nació el gol.

Muy golpeado, Renato luego fue desapareciendo del partido, pero en esos minutos iniciales pudo perfectamente haberlo resuelto. Nervioso, descontrolado, el campeón, uruguayo se lanzó al ataque con más corazón que buen fútbol, y consiguió empatar. Y habría convertido algún otro gol de no haberse suspendido las acciones, enseguida del festejo, por lesión de un juez de línea.

Esos nueve minutos de interrupción favorecieron al Gremio, que pudo recomponerse del impacto. Al minuto del segundo tiempo, sin embargo, el puntero Silva tuvo la oportunidad de marcar, solo ante el portero brasileño, pero mandó el balón fuera. Fue la última oportunidad clara del Peñarol, que comenzó a desesperarse. El único que intentó siempre romper el cerco rival con más inteligencia que garra fue el juvenil Zalazar, el mejor jugador uruguayo en esta final.

Sin claridad, y apremiado por el correr de los minutos, el equipo aurinegro uruguayo chocó una y otra vez contra una defensa que tuvo en su capitán, el uruguayo De León, un luchador sin desmayos. Sin duda, el resultado pone al Gremio más cerca de su primera consagración continental.

La revancha será el próximo jueves, en el estadio, olímpico de Porto Alegre, ciudad cercana a la frontera,con Uruguay. El empate del viernes enfrió a la hinchada del Peñarol, que pensaba trasladarse en masa para alentar a su equipo, a pesar de que los tiene acostumbrados a forjar hazañas en el extranjero. El año pasado también había empatado en casa con el Cobreloa chileno y luego le derrotó en Santiago, con gol de Morena.

El Gremio se permitió el lujo de traspasar no hace mucho a cuatro de sus mejores jugadores (Leao, Batista, Paulo Isidoro y Baltazar).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 24 de julio de 1983