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El Rey presidió la clausura de curso en el Centro Superior de Estudios de la Defensa

El rey Juan Carlos presidió ayer en Madrid la clausura del curso decimonoveno del Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional (CESEDEN). Al acto asistieron también los ministros de Defensa, Narcís Serra, y de Educación, José María Maravall, así como los cuatro integrantes de la Junta de Jefes de Estado Mayor (JUJEM). Entre las ausencias respecto a años anteriores destacaron, aunque por motivos bien diferentes, la del presidente del Gobierno, que tenía otras obligaciones en su agenda de trabajo, y la del teniente general Fernando de Santiago, recientemente arrestado por el ministro de Defensa.

En su calidad de ex director del CESEDEN, el general De Santiago ha estado presente en los actos de clausura del centro celebrados en los últimos años, como estuvo ayer, por ejemplo, el teniente general Ricardo Arozarena. En esta ocasión, sin embargo, "parece que se le indicó" que no acudiera al acto, según dijeron ayer fuentes próximas a la organización de la clausura. El propio De Santiago comentó el día anterior a este periódico que no estaría en el CESEDEN este año "porque las circunstancias han cambiado".El acto se inició a las 12.30 horas con la llegada del Rey, que vestía uniforme de capitán general del Ejército de Tierra, a las inmediaciones del centro, situado en el paseo de la Castellana. El jefe del Estado fue recibido por el ministro de Defensa y, desde un podio, escuchó el himno nacional. Cuando iniciaba la subida de las escaleras del CESEDEN, un pequeño grupo de personas concentradas en los alrededores dio repetidos vivas al Rey y a España, y una señora llegó a gritar: "¡Tenemos toda la esperanza en ti, majo!".

Ya en el salón de actos del centro, el director del CESEDEN, almirante Faustino Ruvalcaba, pronunció un discurso ante el centenar de autoridades civiles y militares presentes. Entre otras cosas, dijo que la principal meta del CESEDEN es "la creación de una conciencia nacional de la Defensa y, a la vez, lograr una mayor integración y comprensión mutua entre los tres ejércitos". Recordó las actividades realizadas este año en las escuelas de Estados Mayores Conjuntos (EMACON) y Altos Estudios Militares (ALEMI) -en la que se desarrolló un curso monográfico sobre La inteligencia y la información en el Ministerio de Defensa y en las Fuerzas Armadas-, y en el Instituto Español de Estudios Estratégicos, y señaló que en los correspondientes cursos han participado 50 militares y 12 civiles. El almirante Ruvalcaba también abogó por la promoción cultural de las Fuerzas Armadas. "La cultura con que cada uno de los jóvenes cuenta en el momento de pasar por filas constituye un patrimonio que no sólo ha de ser respetado, sino ampliado tanto como nos sea posible". En este sentido, precisó: "A nadie se le. oculta que una nación será más libre cuanto más cultas sean sus gentes".

Tras el discurso, el Rey, los dos ministros presentes, los miembros de la JUJEM y el presidente del Consejo Supremo de Justicia Militar entregaron los correspondientes diplomas a los participantes en los cursos. Posteriormente, don Juan Carlos impuso diversas condecoraciones a cinco autoridades civiles y siete militares.

Finalizada la ceremonia, y en el curso de un vino español servido en los pasillos del centro, el jefe del Estado departió con las autoridades presentes y con el personal auxiliar destinado en el CESEDEN. Entre las autoridades figuraban el delegado del Gobierno en Galicia, Domingo García Sabell; el capitán general de la I Región Militar (Madrid), el director general de la Guardia Civil, los jefes de la División Acorazada y de la Brigada Paracaidista y el general inspector de la Policía Nacional.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 1 de julio de 1983

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