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El Real Madrid sólo confía en sí mismo

J. GARCIA CANDAU, ENVIADO ESPECIAL, Los jugadores del Valencia no velan el adiós a Primera. La mayoría de los viejos aficionados ya se ha cansado de poner velas a santa Rita de Casia. Los jugadores valencianistas aún creen en el milagro y en sus propias fuerzas. Y en las de los bilbaínos, barcelonistas, vallisoletanos y atléticos, que también han de jugar para ellos. Los hombres del Madrid sólo confían en sí mismos. El título no depende de otros resultados, aunque también les puede favorecer el de Las Palmas si en Mestalla se produce un resultado adverso. El Valencia se lo tiene que jugar todo a la carta de la victoria. Al Madrid le basta el empate.

El Valencia está en capilla esperando un indulto especial. Pero todo es puro sueño porque donde pudo ser, Sarriá y Vigo, no dejaron que fuera, En Mestalla, frente al Athlétic hubo error humano, lo que además de impedir que el Valencia se recuperara ha puesto al Madrid a la espera del título en la jornada final.Para hoy en Mestalla hay más posibilidades de que se produzca el llanto que las tracas. Los viejos aficionados no quieren aparecer por el campo donde vieron los mayores triunfos de su equipo. Los valencianistas de siempre han perdido las pocas ilusiones que les quedaban tras lo de Sánchez Arminio en Balaídos. Los viejos tribunos del Valencia están preparados para la muerte natural de su República.

Los antecedentes de los encuentros contra los grandes son más favorables que los disputados ante los colistas. El Valencia venció esta temporada al Barcelona, Real Sociedad, Atlético de Madrid, y goleó a Sevilla, Betis y Salamanca. Koldo, que llegó a Valencia con un botiquín de urgencias para intentar salvar a un enfermo con paradas cardiacas, ha echado mano de la gente más joven y predispuesta a intentar la salvación. Hoy, ausente Kempes, reaparecerá Saura, uno de los veinte jugadores que ha sufrido el síndrome del Mundial. Saura estará delante junto a Welz y Pablo, y naturalmente, echará una mano a los Ribes, Roberto y Subirats, que tendrán que luchar por el dominio del centro del campo.

El preparador valencianista no tiene más remedio que jugarse la baza de un ataque decidido porque, en el mejor de los casos, solo puede servir el triunfo.

En Valencia, quienes son optimistas respecto al resultado frente al Madrid, desconfían de los que se han de producir en Las Palmas, Valladolid y Pamplona.

El Madrid ha perdido las dos ligas anteriores en el último encuentro. Desde el punto de vista madridista, a la tercera va la vencida. En Valencia se desea que no haya dos sin tres. Para el Madrid no hay más trauma en la alineación que la ausencia de Stielike. El Madrid, sin el germano y con un mayor número de bajas, ha sido capaz de salvar compromisos similares. En la primera vuelta goleó al Valencia con un equipo que era un remedo del Castilla.

Hay en la conciencia colectiva de los aficionados un sentimiento favorable al Madrid porque existe la tesis bien fundamentada de que los de Chamartín siempre ganan cuando tienen necesidad de hacerlo. Esta vez la cuestión es más simple porque les falta un punto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 1 de mayo de 1983

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