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19 dirigentes democristianos de UCD se integran en el consejo político del PDP

"No queremos ser la UCD bis". Con estas palabras, Ciscar Alzaga, presidente del Partido Demócrata Popular (PDP), resumió ayer el espíritu que anima a su formación política tras la solicitud de incorporación de unos cuatrocientos militantes centristas. El consejo político del PDP admitió ayer en su seno a diecinueve personas procedentes de la prácticamente extinta UCD, y diez de ellas pasarán a engrosar el comité ejecutivo del partido de Alzaga.

Todos los ahora incorporados procedentes de UCD militaban en el ala democristiana del partido centrista. Entre ellos se encuentran el ex portavoz ucedista en el Ayuntamiento de Madrid, José María Alvarez del Manzano, quien será el número dos en la lista AP-PEIP para las próximas elecciones municipales; Luis de Gran des, quien, apenas hacía dos semanas, había sido nombrado secretario de organización de UCD; José Ramón Díaz Pérez Alersi, Amalio Braíño y Vicente Ruiz Monrabal, miembros de la última ejecutiva centrista, que decidió la disolución de aquel partido. También se incorporan a la ejecutiva del PDP Roberto Fernández de la Reguera, Jaime Mayor Oreja, José María Martín Oviedo y Javier Tussell.La incorporación más significativa es la de Javier Rupérez, ex embajador en la OTAN y ex secretarlo de Información de UCD, quien, muy probablemente, será secretario general del PDP cuando la directiva de este grupo se reúna, tal vez esta misma semana. Se considera que Rupérez ha sido el motor de la operación que ha concluido con el trasvase de varios cientos de centristas hacia el partido de Alzaga.

Todos los ahora integrados al comité ejecutivo y al consejo político del PDP se habían afiliado previamente a este partido, según confirmó el propio Alzaga, si bien no especificó en qué momento, entre la noche del viernes -cuando se decidió la disolución de UCD y la mañana de ayer, domingo, se habían producido formalmente las altas. La modificación de los estatutos en lo referente a la estructura y número de miembros del consejo político y comité ejecutivo se hizo ayer, sin apenas controversia, en el seno del PDP, aunque no existió unanimidad a la hora de las votaciones.

Con la masiva incorporación de democristianos procedentes de UCD, el PDP avanza hacia la unidad, "nunca conseguida hasta el momento", de la democracia cristiana. Se considera muy probable que la práctica totalidad de los democri.stianos dispersos en distintos grupos acaben por integrarse en el PDP en una segunda fase, dado que personalidades significativas, como Iñigo Cavero, Eugenio Nasarre o Marcelino Oreja, no entrarán en las filas de Alzaga en esta prímera etapa.

Sin embargo, ni Fernando Alvarez de Miranda, ni Landelino Lavilla, ni Juan Antonio Ortega y Díaz Ambrona, tienen pensado integrarse en el PDP, al menos por el momento. Alvarez de Miranda podría, incluso, crear su propia agrupación democristiana progresista, con base en la Fundación Humanismo y Democracia, si las negociaciones emprendidas por hombres del PDP para incorporarse a la fundación no llegan a feliz término. En este supuesto, Alzaga tendría que sacar a la luz su ya inscrita Fundación Jiménez Fernández, que trataría de captar las ayudas internacionales.

Alzaga subrayó ayer que el PDP no pondrá vetos para incorporarse a su partido, aunque dejó claro que tan sólo serán admitidos quienes acepten los planteamientos humanistas cristianos, y excluyó a quienes procedan de otras familias centristas, como liberales o socialdemócratas., "No queremos ser una UCD bis", dijo, "ni entrar en la dinámica del crecimiento por el crecimiento. No vamos a desnaturalizar el proyecto del PDP". Agregó que de la militancia que aún restaba en UCD, cifrada en torno a los 7.000 afiliados, apenas será admitida una tercera parte.

Sobre la propia militancia del PDP, estimó que su partido contaría con unas 5.000 fichas. Esto hace que el sector procedente de esta última incorporación, compuesto en su mayoría por personas que rechazaron cualquier tipo de pacto con AP, vaya a tener un peso determinante.

Sin roces con AP

Sin embargo, Alzaga minimizó cualquier especulación acerca de posibles futuros roces con su coaligado, el partido de Manuel Fraga. "No entiendo por qué se dice que gentes como Pedro Schwartz o yo, al final, romperemos la coalición", dijo equiparando su caso con el del secretario general de la recién nacida Unión Liberal, también coaligada con AP. "El entendimiento entre los partidos que formamos la coalición es superior al que existe en las corrientes del PSOE, y va en aumento. Una coalición estable es una forma de organizar un frente político, mejor que un partido con muchas corrientes internas, como fue UCD. Tenemos un sentimiento de responsabilidad sobre quiénes son nuestros adversarios políticos, y no se trata precisamente de Alianza Popular, sino de los socialistas. Las guerras no se ganan traicionando a nuestros aliados. No hay una posibilidad entre cien de que esta coalición se rompa", añadió Alzaga."No nos hemos planteado el ensanche del PDP para modificar el equilibrio en la coalición, sino para unificar la democracia cristiana española. Por primera vez en la historia va a haber un único partido democristiano en España". "Con ello intentamos seguir un modelo vigente en todos los países europeos", añadió Alzaga.

Pese a estas palabras, resulta muy probable que el crecimiento de su aliado, el PDP, constituya uno de los temas principales de discusión en la reunión que hoy celebrará la ejecutiva de Alianza Popular, presidida por Manuel Fraga. Entre otras cosas, resulta indudable que el alza espectacular que ahora experimenta el partido de Alzaga deberá pesar a la hora de negociar las listas electorales municipales y autonómicas.

Alzaga terminó expresando su confianza en las posibilidades de una opción electoral de la democracia cristiana en España, minimizando el fracaso que esta opción obtuvo en las primeras y últimas elecciones a las que se presentó como tal, en 1977.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 21 de febrero de 1983

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