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Incidentes en el Parlamento de Galicia por la expulsión de tres parlamentarios nacionalistas

Santiago de Compostela

Quince personas fueron detenidas frente a la sede del Parlamento de Galicia, en el palacio de Fonseca, durante los incidentes que siguieron a la decisión de privar de sus derechos parlamentarios a los tres diputados de la coalición nacionalista Bloque-Partido Socialista Galego, adoptada en la noche del martes en sesión plenaria por la Cámara legislativa autónoma.

Grupos de manifestantes se encadenaron a las rejas que circundan los jardines próximos al edificio de Fonseca, mientras en la sala de sesiones el diputado Claudio López Garrido desafiaba desde el estrado de oradores al presidente, Antonio Rosón, que optó por suspender el pleno tras conminar, inútilmente, al parlamentario nacionalista para que acatase la sanción de la Cámara.Los incidentes se reprodujeron ayer, una vez puestos en libertad los detenidos, al serle negada la entrada en el Parlamento a los tres diputados nacionalistas, por decisión de la mesa parlamentaria. Bautista Álvarez, presidente de Unión do Pobo Galego -una de las tres fuerzas políticas que integran la coalición Bloque-PSG-, invocó sin éxito ante los policías nacionales que custodiaban el acceso al edificio un artículo del reglamento parlamentario que obliga a los diputados a asistir a los plenos.

Ningún miembro de la mesa del Parlamento acudió a facilitar la comunicación escrita de la sanción, según pretendían los afectados por la privación de derechos. Un funcionario de la Cámara entregó, sin embargo, en la misma puerta, a los tres diputados un cheque de cuantía equivalente a la liquidación de todas las percepciones económicas que les corresponden por el período en que han pertenecido de pleno derecho a dicho Parlamento.

La suspensión de derechos aprobada por el pleno de la Cámara incluye, precisamente, el de percibir la asignación mensual de 60.000 pesetas a la que tienen derecho todos los parlamentarios electos. Los tres sancionados -Bautista Álvarez, Lois Diéguez y Claudio López Garrido- no podrán tampoco asistir con voz y voto a las sesiones del Parlamento, formar parte de comisiones o utilizar los servicios generales de la Cámara, lo que, en la práctica, reduce sus prerrogativas a la inviolabilidad e inmunidad parlamentarias propias de su condición de diputados.

Pueden volver

La resolución aprobada por el pleno permite, sin embargo, a los sancionados recuperar la plenitud de sus derechos parlamentarios una vez que acepten prestar juramento o promesa de fidelidad a la Constitución y el estatuto de autonomía de Galicia, trámite reglamentario que los tres miembros de la coalición Bloque-PSG han rechazado cumplimentar por dos veces consecutivas alegando su posicionamiento ideológico favorable a la soberanía nacional gallega.Los nacionalistas han expresado su propósito de recurrir contra la sanción al Tribunal Constitucional, en el entendimiento de que la propia ley fundamental española invalida la necesidad del juramento al garantizar el respeto a las convicciones políticas individuales. En la que fue su última intervención ante el pleno de la Cámara, los tres parlamentarios coincidieron en hacer notar que el reglamento por el que les ha sido aplicada la privación de derechos fue aprobado con posterioridad a su elección como diputados, lo que, a su juicio, conferiría un ilegal carácter retroactivo a la sanción.

Durante el desarrollo de la sesión parlamentaria de ayer, dedicada al debate sobre los presupuestos de la comunidad autónoma, los tres diputados de la coalición nacionalista exhibieron ante la sede de la Cámara legislativa una pancarta con la leyenda Parlamento sin oposición, Parlamento de cartón, mientras esperaban la comunicación escrita de la sanción dictada contra ellos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 25 de noviembre de 1982