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El 28 de octubre, elecciones legislativas

No habrá debate televisado entre líderes politicos por desacuerdo entre los partidos

Definitivamente no habrá debate televisado entre los líderes de AP, UCD, PSOE, PCE y CDS previsto para la noche del próximo día 26, al no haberse puesto de acuerdo en la reunión que sostuvieron ayer los representantes de los citados partidos con el director general de RTVE, Eugenio Nasarre, sobre las condiciones en que debería realizarse. Los partidos AP, CDS y PCE acusaron al PSOE de haber establecido una serie de condiciones inadmisibles, a fin de imposibilitar el acuerdo para que el debate se celebrara.

El representante socialista, Roberto Dorado, pidió que el debate fuese abierto, "a calzón quitado", sin que hubiera ni una distribución de tiempo ni un inventario previo de temas. También puso como condición inexcusable que el moderador fuese el presentador del programa La Clave, José Luis BaIbín, por considerarlo el más adecuado por su mayor experiencia.La candidatura de Balbín como moderador fue inicialmente rechazada por los restantes partidos y por Eugenio Nasarre, por entender que se precisaba diferenciar este debate de los programas de La Clave, ya que consideraban que la presencia del mismo induciría al espectador a considerar el debate como un espacio más de dicho programa. No obstante, finalmente CDS, UCD, AP y PCE acabaron aceptando a Balbín como moderador, a condición de que éste pudiera limitar las intervenciones con el fin de equiparar los tiempos finales de cada una de ellas.

El PSOE se negó a considerar tanto esta posibilidad, sugerida por el PCE y aprobada por AP, UCD y CDS, como la solicitud de AP de que hubiese una distribución previa de tiempo. Tampoco aceptó el PSOE entrar a discutir quién debería intervenir en primer lugar ni quién debería cerrarlo. Aunque la propuesta de Alianza Popular de que hubiera un inventario previo de temas obtuvo la aprobación de UCD, PCE y CDS, éstos renunciaron a tal condición, toda vez que el PSOE no la admitía y los citados partidos entendían que dichos temas, de cualquier forma, se harían presentes en el debate. Tales cuestiones eran la política económica, el paro, la defensa de las libertades, el desarrollo constitucional y la política internacional.

A la vista de que el PSOE no aceptaba la única condición. finalmente mantenida por los otros cuatro partidos de que se regulara el tiempo de las intervenciones, el director general de RTVE, Eugenio Nasarre, levantó la reunión alrededor de las siete de la tarde, tras dos horas de tenso debate.

En la sesión matinal ya se habían reunido dichos representantes de los cinco partidos con Eugenio Nasarre, sin llegar a ningún acuerdo, ya que el PSOE anunciaba su aceptación del debate, pero mantenía la incógnita de si asistiría o no su líder Felipe González. UCD y AP replicaron que si aquél no iba, sus respectivos dirigentes, Landelino Lavilla y Manuel Fraga, tampoco acudirían, y enviarían otros representantes.

Tanto Eugenio Nasarre como el representante del CDS, Jesús María Viana, y el del PCE, Angel Mullor, reiteraron que el debate se produciría sólo con líderes o no se celebraría. Nasarre precisó que siempre que las inasistencias de líderes no fueran superiores a dos, el debate podría celebrarse pero que, de lo contrario, debería reunirse el Consejo de Administración de RTVE para estudiar el tema.

La sesión fue aplazada hasta la tarde para que el representante del PSOE pudiera traer una noticia definitiva sobre la participación o no de Felipe González en dicho debate. La intención del representante del PSOE, a lo largo la sesión matinal fue, según Mullor, representante del PCE, averiguar cuál sería la actitud de los demás partidos si Felipe González no asistiese. En la tarde, Roberto Dorado anunció que Felipe González concurriría, pero por las razones antedichas no se pudo llegar a un acuerdo.

Los representantes de AP, CDS y PCE acusaron al PSOE de haber querido hacer inviable el debate sin que recayese sobre dicho partido tal responsabilidad. Roberto Dorado, representante del PSOE, acusó a los demás partidos de querer presentar a sus líderes con demasiada artificialidad -en palabras textuales del citado representante, con "taca-taca"- ante su negativa a que el debate fuese sin ningún condicionante de tema o tiempo. El representante de UCD, Daniel García Pita, se limitó a señalar que su partido ya había mostrado su disconformidad con un debate multilateral, cuya inviabilidad había quedado de manifiesto con dicho desacuerdo.

Entre los candidatos a moderador rechazados por el PSOE, figuran Miguel Angel Gozalo, director de TVE, Jesús Hermida, Ladislao Azcona, y Ramón Sánchez Ocaña, todos ellos propuestos por el director general de RTVE.

El PSOE hizo pública anoche una nota en que responsabilizaba a AP, CDS, PCE y UCD del desacuerdo sobre el debate por haber impedido con sus condiciones restrictivas que éste fuese abierto, democrático, vivo y transparente, y manifestaba su pesar por su no emisión.

Con esta reunión se cierra la polémica acerca de los debates en TVE de los principales líderes, surgidos de sucesivos desaflos de Lavilla, Fraga, Calvo Sotelo, Jordi Pujol y Miguel Roca entre otros, a Felipe González, debate al que Adolfo Suárez y Santiago Carrillo quisieron dar carácter multilateral e intervenir en él. El pasado día 22 la Junta Electoral, a consulta del Consejo de Administración de RTVE, puso como principales condiciones para dicho debate que se celebrara entre representantes de PSOE, UCD, AP, PCE y CDS a las 21.30 del próximo día 26 de Octubre.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 25 de octubre de 1982

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