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El 28 de octubre, elecciones generales

Moderación en las direcciones provinciales favorables al pacto

El anuncio de que no habrá pacto electoral con Alianza Popular provocó reacciones moderadas entre las direcciones provinciales de UCD en las que predominaba la tesis de la conveniencia de la citada coalición, sostenida principalmente por Rodolfo Martín Villa. Ninguna de las personas consultadas anunció que tuviera la intención de abandonar el partido, y la mayoría de ellos afirmaron acatar disciplinadamente la decisión, aunque fuera contraria a sus criterios.Matías Rodríguez Inciarte, ministro de la Presidencia, que será nombrado con toda seguridad presidente de la gestora de UCD de Asturias, afirmó acatar sin reparos las decisiones emanadas de los órganos del partido. Por su parte, Luis Riera, alcalde de Oviedo y probable vicepresidente de la gestora, daba ayer una explicación ambigua al respecto. Riera considera conveniente mantener la identidad centrista del partido, a la vez que invoca la necesidad de consultar a las computadoras para conocer cómo debe presentarse UCD a las elecciones. Ricardo Fernández, también seguro miembro de la gestora, es abiertamente partidario de la coalición UCDAP. Fernández será probablemente el candidato de la derecha a la alcaldía de Avilés frente al actual titular, el socialista Manuel Ponga. Agustín Antuña, presidente del Parlamento regional, manifestó que él no hace ascos a una coalición con los aliancistas, pero agregó que se alegraba de que se hubiera impuesto el criterio de Landelino Lavilla por entender que su dimisión supondría el final de UCD.

En Granada, José Sánchez Faba, presidente provincial del partido y presidente de la diputación, afirmó que aceptaba disciplinadamente la decisión, aunque personalmente era partidario de la coalición con Alianza -Popular. El secretario provincial, Andrés Villalta, envió un telegrama urgente a Iñigo Cavero antes de que diera comienzo la reunión del ejecutivo nacional, en el que acusaba a Antonio Jiménez Blanco, presidente de honor del partido en Granada, Arturo Moya y al propio Sánchez Faba, de haber manipulado informativamente la reunión del consejo político provincial. En la misma, se acordó tácitamente el pacto con AP, gracias a los apoyos de los tres.

Fuentes próximas a los miembros de la ejecutiva regional murciana que votaron la pasada semana a favor, de una coalición con AP, calificaron de "equivocación" la decisión tomada ayer. "La coalición con AP era necesaria para la posible supervivencia de UCD como partido, después de las elecciones". Para Joaquín Ezcurra, uno de los partidarios de la coalición, "la decisión de la ejecutiva nacional significa que lo pasaremos peor en las elecciones regionales y municipales. Entonces será AP quien ponga las condiciones. Pero nadie se va a ir del partido porque tenemos la idea de que el centro debe mantenerse; la postura de la coalición es solamente una estrategia".

Para el presidente del partido en la región murciana, el socialdemócrata Luis Egea, el acuerdo salva el centro como opción política. Egea expresó, sin embargo, su preocupación por la presencia en UCD de "gente cuya estrategia al defender la coalición con los aliancistas, pueda encubrir posiciones políticas afines con ese partido".

El presidente provincial de la .UCD valenciana, José Luis Manglano, manifestó: "Como militante de UCD acato lo que decidan los órganos colegiados de mi partido en cada momento, pero todavía pueden pasar muchas cosas". Manglano se había declarado partidario de la coalición con Alianza Popular. A su juicio, el estado de opinión en la UCD de Valencia es favorable a la coalición con AP, por una proporción de cinco a uno".

En opinión de Juan Hormaechea, presidente de la comisión gestora de la UCD de Cantabria, "los aspectos personales y el problema de las siglas han pesado más que los deseos de unión de las fuerzas del centro derecha". Hormaechea, que ha venido manteniendo la tesis contraria en coincidencia con Rodolfo Martín Villa, principal valedor de su designación como líder del centrismo cántabro, evitó realizar cualquier manifestación en torno a cuál será la posición futura que adopte, si bien precisó que la decisión tomada "puede restar votos a la derecha".

Jerónimo Alberti, presidente de la UCD balear, ha presentado su dimisión irrevocable por no habérsele permitido formar tina "opción única de centro" en el archipiélago.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 8 de septiembre de 1982