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El 28 de octubre, elecciones generales

Intentos en la derecha vasca para conseguir una candidatura unitaria

En el País Vasco, el resultado de los movimientos de las distintas fuerzas de la derecha por conseguir una candidatura unitaria y los posibles apoyos de Herri Batasuna, en cuyas listas podrían figurar representantes de otros dos del bloque rupturista, constituyen las dos incógnitas previas a la presentación oficial de las candidaturas ante las juntas electorales correspondientes.

Marcelino Oreja insistió durante el pasado fin de semana en su convicción de que en Euskadi se dan esas "circunstancias excepcionales" mencionadas en el acuerdo del Consejo Político de UCD del pasado 13 de julio que justificarían, en determinadas circunscripciones, acudir a las urnas en alianza con otras fuerzas. El partido de Fraga, que fue quien realizó el ofrecimiento, en boca de Florencio Aréstegui, durante el congreso regional de AP del País Vasco, en enero pasado, no parece ahora tan entusiasmado con la idea como entonces. Lo cierto es que, aunque Oreja asegura que ha mantenido contactos tanto con Alianza Popular como con las secciones locales de los partidos de Garrigues y de Oscar Alzaga, no ha habido por el momento ningún acuerdo concreto. Aróstegui lo recordó ayer en unas declaraciones en las que exhortaba a los centristas vascos a "hacer cristalizar en hechos esa aparente voluntad de aceptar el ofrecimiento que nosotros hicimos hace meses".Respecto a los otros dos posibles componentes de ese frente antisocialista y antinacionalista a que aspira Marcelino Oreja, ni los democristianos de Alzaga -al fin y al cabo, confrontados con un poderoso PNV que pertenece a la Internacional Democratacristiana desde hace más de treinta años- ni los liberales de Garrigues, sin ningún gancho popular en Euskadi, parecen en condiciones de reforzar una tal coalición, definida más por su doble rechazo del. nacionalismo y el socialismo que por una oferta positiva.

Posibilidades del proyecto liberal

El presidente del PNV, Xabier Arzallus, que lleva años denunciando diversas acciones conspirativas contra su partido encabezadas, según él, por algunas de las personas que aparecen ahora como representantes locales del partido de Antonio Garrigues, se mostró bastante displicente a la hora de juzgar las posibilidades de proyecto liberal en el País Vasco: "Los que todos conocemos", decía el domingo en una entrevista reproducida en Deia, "van a volver a jugar a perder, y perderán".

Se refería Arzallus, en particular, a Daniel Busturia y Juan Luis Barandiarán, que componen, junto a Germán Yanke, activo miembro del Opus Dei, la cabeza visible del partido liberal vasco en el que finalmente desembocaron los clubes de Garrigues en Euskadi.

Busturia, antiguo asesor de Calvo Sotelo, es el autor de unos más o menos secretos informes en los que, en base a una hipotética coincidencia en el planteamiento foralista del tema vasco, se proponía al Gobierno de UCI) prestar apoyo, incluso financiero, al sector sabiniano del PNV, encabezado por el industrial conservero de Bermeo Antán Ormaza, y enfrentado al sector representado por el actual presidente del PNV. Según este último, la prueba de que la operación sigue en marcha sería la presencia en ella, o tras ella, de Juan Beitia, antiguo dirigente de ELA(a) -escisión minoritaria del sindicato ELA-STV- y expulsado del Partido Nacionalista Vasco tras una batalla interna en la que salieron a relucir extrañas conexiones. De ser ciertas las acusaciones de Arzallus, la alianza, en base a formulaciones foralistas, entre los superliberales friedmanianos de Garrigues y los ultranacionalistas de Bermeo sería una de las más curiosas e insospechadas del actual panorama político.

Los socialistas, por su parte, preparan ya sus listas. El miércoles se reunirá su comité ejecutivo con el fin de recoger las propuestas de candidatos presentadas por los comités locales. Al parecer, ninguno de los dirigentes que actualmente ocupan escaños en el Parlamento vasco, y entre ellos sus dos líderes más conocidos, Txiki Benegas y Ricardo García Damborenea, abandonarán la Cámara autonómica, por lo que previsiblemente no figurarán en las listas del 28 de octubre.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 31 de agosto de 1982

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