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Raimundo Saporta sufre un fuerte desequilibrio general

Raimundo Saporta, presidente del Real Comité Organizador del Mundial-82, está bajo tratamiento médico, porque sufre desde hace tiempo un fuerte desequilibrio general. Aprovechando sus habituales estancias en Suiza se volvió a hacer un nuevo chequeo médico, junto a su madre. El estado de salud de Saporta no es bueno desde diciembre, poco antes del sorteo del Mundial. Su comportamiento público ha variado mucho, especialmente ante los medios de comunicación y en sus manifestaciones públicas, que resultan en ocasiones sorprendentes, dado su conocido talante conservador.

Son muchos los temas que abruman a Raimundo Saporta, un hombre que últimamente se había acostumbrado a jugar siempre como ganador. Al dejar el Real Madrid le apeteció la presidencia del Mundial-82 y, pese a que ya estaba nombrado un presidente del Comité Organizador, obtuvo la confianza de la Corona y consiguió por Real-Decreto, la presidencia. De ahí, que haya repetido una y otra vez que ante el único que debe responder es el Jefe del Estado. Como otras tantas misiones, la organización del Mundial de fútbol lo vio fácil, pero el tiempo y las circunstancias le llevaron la contraria. Permaneció en el silencio los primeros meses, pero poco a poco se creció, posiblemente acuciado por las muchas dificultades con que se encontró, y surgieron las polémicas. El Partido Socialista Obrero Español (PSOE), el Presidente de la Federación Española de Fútbol, Pablo Porta, el tema de las quinielas del mundial, el paralelismo del Mundial Cultural y las acusaciones de los hombres que lo llevan a cabo, así como la crítica de poseer una cohorte de periodistas, le complicaron demasiado las cosas, y el todopoderoso Saporta se vio desbordado.Cambio de conducta

Con los problemas, cambió su conducta. Primeramente, con sus amistades, que supieron ocultarlo. Después ya fue imposible, pues el mismo Saporta, siempre tan discreto, empezó a ocupar las primeras páginas con declaraciones estentóreas y continuas menciones al Rey, su único jefe, que han acabado por molestar a la Casa Real. Allegados a él afirman que está bajo tratamiento médico y que se ha visto obligado a tomar una serie de pastillas que le relajan o que le ayudan a adquirir una euforia que no es habitual. Somnolencias en determinados actos públicos, incluido el Congreso Olímpico de Baden-Baden, al que acudió como invitado especial de su íntimo amigo Juan Antonio Samaranch, han confirmado estos síntomas.

Saporta sufre un gran stress, que entre otras cosas le llevó a comportarse de una forma completamente inusual durante la visita del Secretario de Estado norteamericano Alexander Haig. Este incidente, al saltarse todos los protocolos, confirmó su malestar con la Conferencia de Seguridad y le colocó en una situación muy delicada. Saporta, además de la organización del Mundial, atiende una serie de temas que le atan y rodean en todos los aspectos: la vicepresidencia de la Federación de Baloncesto; la organización del Mundial de este deporte, previsto para el año 1986 en España, y cuya presentación ya se llevó a cabo; la construcción de un pabellón para el Inmobanco de baloncesto, su nuevo equipo, tras abandonar el Real Madrid, y una serie de temas publicitarios que le ocupan y preocupan.

Saporta se limitó a decir ayer, respecto a su estado de salud y desequilibrio mental, que "la prensa es muy difícil". El presidente del Mundial se encontraba en su despacho del Palacio de Congresos y Exposiciones de forma completamente normal. En marzo pasó ocho o diez días en Suiza, con su madre, y se sometió a un chequeo, cosa que hace con periodicidad desde hace tiempo.

El teléfono es uno de sus mayores enemigos. El contestador automático de su casa ya no gra ba recados. Remite directamente a su despaclio en el Mundial. Re cibe cientos llamadas diariamente y no puede atenderlas todas. Esto ha dacio motivo también a diversos comentarios sobre su estado de salud. Recientemente estuvo en la Asociación de Preparadores de Baloncesto para entregar el premio de mejor entrenador a su amigo Ignacio Pinedo. Hoy por la tarde marchará a Alcalá de Henares, posible sede del Inmobanco, equipo que pertenece al Banco de Levante y del que Saporta es su alma mater, junto con el propio Pinedo y el médico del club, Cristóbal Rodríguez. El Inmobanco está planteado para ser campeón de Europa en un plazo de cinco años. Su carácter sentimental, y su afecto a Santiago Bernabéu, le llevaron a intentar que Ramón Mendoza y Luis de Carlos, llegaran a un acuerdo para que no hubiera elecciones en el Real Madrid. Pero esta vez no ha tenido el mismo éxito que tras la muerte de Bernabéu en 1978. Este tema también han influido de alguna manera en el estado de ánimo de Saporta. Ni el presidente ni el candidato atendieron sus consejos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 17 de abril de 1982

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