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La dirección del PSUC acusa de actividad fraccional a los eurocomunistas

La asistencia de doce destacados dirigentes de la tendencia bandera blanca (sector eurocomunista) del PSUC a una reunión convocada el pasado sábado por el ex secretario general del partido, Antonio Gutiérrez, ha desatado una nueva crisis interna entre los comunistas catalanes, enmarcada en el período previo a su congreso extraordinario. El comité ejecutivo del PSUC resolvió en su última reunión citar oficialmente mañana, lunes, a Antonio Gutiérrez, Jordi Solé Tura y Jordi Borja para que se expliquen sobre la mencionada convocatoria, a la que se ha calificado de fraccional por parte de la actual dirección del partido.Esta nueva ofensiva de los banderas blancas, dirigidos ahora por Gutiérrez, ante el congreso extraordinario del PSUC, hace del todo imprevisible el desenlace final del contencloso de los comunistas catalanes. Tras la expulsión de los dirigentes prosoviéticos en la campaña que desde hace algún tiempo protagonizan los eurocomunistas, la dirección del partido está en una posición de clara debilidad.

En el domicilio de Antonio Gutiérrez, en la localidad de San Pol de Mar, se convocó el pasado sábado la última reunión secreta de los más importantes dirigentes comunistas procedentes del grupo político bandera roja. Estos se incorporaron en destacados puestos de la dirección del PSUC en 1974 -sin perder nunca completamente su condición diferenciada dentro del partido- y se han venido identificando en los últimos tiempos con el sector renovador del PCE. Junto a este sector viene alineándose estrechamente Gutiérrez desde su renuncia a la secretaría general del PSUC en el 52 congreso del partido. Jordi Solé Tura, Jordi Borja, Eulalia Vintró y Josep María Mayao son algunos de los dirigentes que asistieron a la mencionada reunión, además del propio Gutiérrez. En la misma, según diversas versiones, se ultimó la estrategia a seguir en el próximo congreso que se celebrará del 19 al 21 de marzo.

Mientras de dirección del partido acusa de fraccionalismo a los seguidores de Gutiérrez, éstos han negado la intencionalidad política de la reunión, afirmando que se trató de "una comida de amigos". No se descarta un nuevo proceso de sanciones para los mencionados dirigentes, aunque la correlación de fuerzas existente en el comité central del PSUC no parece favorable a esta iniciativa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 28 de febrero de 1982