Para Santamaría, el único partido difícil es la final, y sólo por la responsabilidad

La posibilidad de que España llegue a la final del Mundial-82 es real para José Emilio Santamaría, seleccionador nacional. Superar la primera fase está al alcance del juego español, "siempre que se juegue al fútbol como si fuera la primera vez que lo hiciéramos". La segunda se presentaría "seria, pero no difícil". Luego, la semifinal, seguramente contra Alemania, el rival que menos preocupa a Santamaría, "porque presenta fisuras y se le puede ganar perfectamente". Por último, vendría la final, "el único partido difícil por la responsabilidad que pueda existir".

Santamaría ha analizado para EL PAIS los posibles rivales de la selección española en el Mundial-82. Sólo hay tres seguros, Yugoslavia, Irlanda del Norte y Honduras. Pero luego, en el terreno de la hipótesis, se han ido buscando más rivales, avanzando en el torneo como si España fuera ganando todos los partidos. Y al ir examinando rivales -lo que de alguna manera es posible al haber sido dirigido el sorteo-, el camino de la selección española hacia la final del Mundial-82 se antoja no excesivamente difícil.El plantel técnico de la Federación Española de Fútbol ha espiado en los últimos años a algunas selecciones que participarán en el Mundial-82. "Les hemos visto en el período de clasificación. Ahora hay un período de descanso y en breve comenzarán a trabajar otra vez todos los países. Hubo, por tanto, una etapa de observación en el período en que había que clasificarse, porque eran puntos decisivos. Había mucha intensidad, mucha responsabilidad. Una vez que se han clasificado las selecciones, estarán en otra línea, pero el estilo de juego siempre va a ser el mismo", señaló Santamaría.

Esta observación se complementa con una de las grandes preocupaciones que ha tenido España en los dos últimos años, según Santamaría, ir a campos de distintos países, en distintos continentes, a observar y, al mismo tiempo, a contrastar contra ellos el juego para ir aprendiendo. "Había jugadores jóvenes", dice el seleccionador, "que no estaban acostumbrados a convivir con países que te juegan al fútbol a base de pelotazos, codazos o pisotones. Todo esto era necesario que lo supieran. Una de las cosas que queremos es que la selección tenga agresividad. Es un arma hoy fundamental en el fútbol, igual que la técnica. En un partido entre dos equipos preparados físicamente por igual, gana siempre el que mejor controle el balón".

Pero la selección española va a tener a su favor algo más que los otros equipos. Santamaría lo analiza: "El factor campo en España tiene que ser único. La gente tiene que estar entregada a la selección, y viceversa. Es la única forma de hacer una piña, y entonces el factor campo sí tiene que ser importante. De todas, formas, el pensamiento que yo tengo, y que quiero transmitir a los jugadores, es que los tres primeros partidos se afronten como si fuera la primera vez que jugáramos al fútbol, porque hay que ganarlos".

Santamaría no quiere confianzas. Ni siquiera con Honduras. El seleccionador recuerda: "Ha habido otros campeonatos del mundo en los que aquellos equipos que no tenían gran trayectoria se permitieron hasta golear a potencias. Por lo tanto, hay que decir cuidado con ellos, y a jugar con una sola consigna: primer partido, a ganarlo. Hay precedentes a tener muy en cuenta. Si en Londres Eusebio no hubiese estado inspirado, Portugal habría quedado eliminada por Corea, como lo fue Italia. No cabe, pues, el menosprecio a ninguna selección".

Honduras, Yugoslavia e Irlanda

Honduras será el primer rival de España en la fase final del Mundial-82. Para Saritamaría, la selección de este país ha marcado una buena trayectoria lós dos últimos años en el continente centroamericano: "Incluso ha desplazado al fijo de siempre, México; por tanto, hay que tener respeto a Honduras Hay una serie de hombres franca mente interesantes -los más inspirados están en el medio campo-, que han inculcado a la selección un estilo de juego técníco, clásico suramericano, con hombres como Figueroa y Madariaga, que destacan bastante. Practican el contraataque, en momentos con gran velocidad y peligrosidad, siempre dentro de su ambiente. Para nosotros esto es una advertencia y debemos respetarlos. La clasificación de Honduras no me sorprendió; sí, en cambio, la no clasificación de México, bien por -Honduras o El Salvador".

Cuando llegue el siguiente encuentro de España, cuatro días más tarde, Santamaría ya conocerá unos datos importantes: los de actuación y resultado de los otros dos rivales inmediatos. El primero de ellos será Yugoslavia. El seleccionador español estinia que el fútbol yugoslavo "lo conocemos todos, a pesar de que ha introducido gente joven. El estilo de su juego se basa en dominar la pelota prácticamente todos los jugadores, y practicar, por momentos, el contraataque para sorprender, clásico hoy día, a veces con gran brillantez. Mucho cuidado con Yugoslavia, más respeto aún que Honduras, aunque sólo sea por el hecho de que ha competido tanto con España que se conocen mucho ambas selecciones. Llegado el momento, una décima de ventaja que se conceda al contrario, éste la puede aprovechar. Es posible que haya bastante rivalidad, que incluso por esto el partido no resulte bonito, aunque quizá Yugoslavia cambie su forma de jugar contra nosotros, porque depende mucho de lo que haya hecho en el primer partido".

El tercer partido será contra Irlanda. Santamaría dice que ese partido, por ser el último de la primera fase de clasíficación, depende de los resultados anteriores y que quizá se pueda jugar con algo de matemática, aunque aclara que a España siempre le interesará ser prímera de grupo. Para el seleccionador español, "Irlanda puede ser un país al que no se le está dando demasiada importanci.a y luego sorprenda con más fuerza y poderío del que se espera. Practica el clásicojuego inglés, basado en una serie de jugadores que están rodados dentro de la Liga Inglesa. Esto les pueda dar una pauta, al menos, de agresividad. Tiene hombres veteranos de mucha trayectoria internacional, hombres con una cantidad enorme de partidos. Ese rodaje a nivel internacional puede ser importante por la experiencia".

La única desventaja que Santamaría observa en Irlanda del Norte es que tienen muy justitos sus jugadores y quizá el no lograr conjuntar su equipo, o un resultado adverso, les pueda desmoralizar algo: "De acuerdo que el hecho de que la selección no haya tenido un gran poderío en los últimos años deja paso a la duda, pero de todas iormas yo entiendo que es un fútbol que puede sorprender en cualquier momento. Son gente que juega con bastante fuerza, dureza y velocidad. El fútbol de ataque irlandés se hace generalmente con dos puntas, con su característica de juego de arrollar a la defensa. Para eso hay que jugar con cierto sentido; de lo contrario, te puedes ver sorprendido.

La segunda fase, seria, pero no difícil

La conversación con Santamaría prosigue bajo el supuesto de que España se clasifique primera de. grupo. Tendría que enfrentarse entonces, en el Vicente Calderón, a los segundos clasificados de los grupos Alemanía-Austria-Chile-Argelia e Inglaterra-Checoslovaquia-Francia-Kuwait. El seleccionador anticipa: "Si tenemos un mes de concentración y tres partidos ganados, después nos da igual el rival. Ya tendremos una base de equipo, un conjunto de armonía, de conocimiento y una moral por las nubes. Todo eso va a contagiar a la gente. Esta segunda fase es la que puede marcar la pauta para jugar en la final, y la veo francamente seria, no difícil, en la que nos puede tocar seguramente un europeo de calidad, de técnica, y otro que puede ser agresivo, como Chile, con la posibilidad de que intervenga hasta Inglaterra.

El primer rival de esta segunda fase será Chile o Austria, pues no se duda que la República Federal Alemana quede campeona de grupo. Sobre los posibles rivales, Santamaría dice: "Veo a Chile trabajar de conjunto bastante bien. Llevan tres años juntos. En cambio, a los austriacos les veo individualidades de gran calidad. El rival puede ser cualquiera de los dos, con estilos de juego contra los que España puede jugar perfectamente. No son problema. La chilena es una selección ilusionada por participar en el Mundial, con gente relativamente joven y que hace un fútbol por momentos precioso en el aspecto técnico y por momentos agresivo. Depende de cómo lleven el partido. Están jugando con un 4-3-3, que les permite encajar pocos goles. En la fase de clasificación lo hicieron bastante bien. Austria exporta jugadores últimamente a las distintas escuelas de fútbol europeas. Es un país que puede llegar a reunir una buena selección, pero está un poco supeditada a la disciplina de los jugadores en los clubes de otros países. Cualquiera de los dos se puede clasificar segundo, pues tenemos la continuidad de los chilenos durante tres años y la calidad de los jugadores austriacos, pero que no tienen el conjunto. Ahí está la diferencia. Primero será Alemania".

Por lo que respecta al otro rival, Santamaría no ve claro cuál de los tres será, descartando a Kuwait: "Francia tiene un estilo técnico. Los checoslovacos son tan técnicos como los galos, pero, al mismo tiempo, agresivos y con mucha corpulencia; y está el clásico juego inglés, que defiende y juega al ataque buscando siempre sus pases largos, de banda a banda, lo característlco. Cualquiera de los tres puede ser primero".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0016, 16 de febrero de 1982.

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