La comedia inglesa
El director de esta película es el fallecido Henry Cornelius, cuyo nombre dice poco en España, pero que tiene su merecida aureola en Inglaterra. Murió en 1958, a los 35 años, y llegó a hacer media docena de películas.La primera película de Cornelius fue la que esta noche repone la televisión, Pasaporte para Pimlico, que fue también un gran éxito mundial y que ya prefigura el modelo de comedia que dio lugar a Genoveva. En ella, como en todas las películas de este malogrado director, una situación excepcional, casi disparatada, da lugar a una combinación de sainete costumbrista y de juego de gags tradicionales en la comedia anglosajona.
Pasaporte para Pimlico se rodó en los estudios Ealing -hoy desaparecidos- de Londres. Esto es algo más que un inocuo detalle erudito. Los estudios Ealing fueron una maravillosa institución, además de una empresa productora modélica, en el cine inglés. Creó una escuela de actores y directores de alcance mundial. Baste para demostrarlo que, como director se formó en ellos Alexander McKendrick, autor de El quinteto de la muerte, uno de los grandes de la comedia inglesa, y que, con él, se dieron a conocer gente como Alec Guiness, Peter Sellers y Stanley Holloway, que actúa en Pasaporte para Pimlico.
Stanley Holloway fue un admirable actor británico, muerto hace solo unas semanas. Procede del music-hall londinense y, contratado por los Ealing, llegó a ser uno de esos grandes secundarios del cine inglés, cuya maestría nos deja asombrados. Recordémosle, mano a mano con Guiness, en Oro en barras, en el Hamlet de Laurence Olivier dando una lección de oficio y socarronería en el papel del sepulturero y, más cerca, en el Doolitle de My Fair Lady donde su trabajo fue eminente.
Pasaporte para Pimlico se emite mañana a las 18.25 por la primera cadena.


























































