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Claude Naville,

notario suizo, será el encargado de la venta, por medio de una subasta, de 860.000 caracoles de excelente raza turca que fueron olvidados por una sociedad británica en la estación frigorífica de Ginebra. Los gástrónomos amantes de estos gasterópodos preparados con salsa picante tienen, pues, cita el próximo jueves día 11 a orillas del lago Leman. Un potencial comprador ya ha ofrecido 50.000 francos suizos (cerca de tres millones de pesetas) por los 7.720 kilogramos que completan el lote. Los caracoles fueron congelados vivos en Turquía para evitar su deterioro durante el viaje por carretera hasta Gran Bretaña y extrañamente olvidados en la estación frigorífica ginebrina.

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