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GENTE

Tony Mullins

pudo fugarse de la cárcel londinense de Brixton, donde se encontraba en prisión preventiva acusado de robo, gracias al matrimonio. Mullins, de veintisiete años de edad, había sido autorizado el martes a salir durante un día de la prisión para casarse en la cercana iglesia de Corpus Christi. Al finalizar la ceremonia, y cuando los nuevos esposos se disponían a posar para las tradicionales fotografias, los guardias que le acompañaban le quitaron las esposas a Mullins, quien aprovechó la ocasión para salir corriendo y escalar el muro de la iglesia. La novia, Cheryl Menzies, de veinticuatro años, no quiso hacer ningún comentario y, en la confusión, los invitados desaparecieron discreta pero rápidamente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 5 de noviembre de 1981