GENTE
Norman Tebbit,
ministro británico de Trabajo, recibió ayer una sorpresa cuando se le ocurrió acercarse a una de las oficinas de empleo del norte de Londres. Los desempleados que se encontraban en las inmediaciones de la oficina del distrito de Islington, que pro testaban por la política laboral que lleva a cab6 el Gabinete de Margaret Thatcher, reconocieron al ministro, y cuando éste se acercó al despacho le lanza, ron un huevo que le cayó a Tebbit en pleno cuello. El ministro de Trabajo del Gobierno conservador es uno de los duros del Gabinete, y bajo su mandato el número de parados en Gran Bretaña pasó de poco más de un millón en la primavera de 1979 a casi tres millones en la actualidad.


























































