Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Conversaciones entre Fernández Ordóñez y dirigentes del PSOE

El ministro de Justicia, Francisco Fernández Ordóñez, almorzó ayer con un miembro de la ejecutiva del PSOE, Javier Solana, al término del Consejo de Ministros celebrado en el palacio de la Moncloa. La mayor parte del encuentro versó en torno a la situación creada en el partido del Gobierno por la constitución de una tendencia conservadora, cuyos postulados parecen apartarse cada vez más de los que defiende el llamado sector progresista de UCD.Según fuentes solventes, el ministro de Justicia expuso sus inquietudes respecto al paso que los llamados moderados han dado hacia la formación de la gran derecha, así como la preocupación que embarga al Gobierno en relación con este asunto, pese al apoyo explícito de la citada corriente al jefe del Ejecutivo.

Los principales encontronazos entre los miembros de la tendencia conservadora y el ministro Fernández Ordóñez se produjeron con motivo de los debates de la ley del Divorcio. En este contexto cabe observar que el próximo curso parlamentario ha de abrirse con leyes de enorme importancia: autonomía universitaria (LAU), interrupción del embarazo -por reforma del Código Penal- e incompatibilidades. Es muy probable que los comensales de ayer intercambiaran puntos de vista sobre el destino futuro de tales proyectos, a la vista de la amenaza de ruptura en el Grupo parlamentario de UCD.

Desde la dirección del PSOE se sigue con atención la nueva crisis del partido centrista, aunque las fuentes consultadas no creen que se produzcan inmediatos movimientos políticos. La ruptura del partido centrista fue una estrategia llevada por el PSOE durante bastante tiempo, pero tras los acontecimientos del 23 de febrero, esa estrategia fue modificada en gran parte, siendo sustituida por la llamada concertación.

Tensiones centristas y acoso de la oposición

Distintos dirigentes del PSOE manifestaron ayer a EL PAIS que no preven un cambio brusco en la política de cooperación con el Gobierno hasta las próximas elecciones. Por tanto, la acentuación de las tensiones en el partido centrista no dará lugar a un acoso inmediato del primer partido de la oposición -que trataría así de aprovechar las dificultades de su rival-, puesto que una de las grandes preocupaciones manifestadas por los dirigentes socialistas es «la enorme dificultad que se observa en la derecha para estabilizar una representación política coherente».Las mismas fuentes indicaron que, a corto plazo, el PSOE no tiene interés alguno en que se precipiten los acontecimientos, tanto en lo que se refiere a la anticipación de las elecciones -no deseadas por los socialistas- como a intentos apresurados de volver a la idea de la coalición.

Entra dentro de lo posible que, a medio plazo, la eventual agudización de las tensiones en UCD sea capitalizada por el PSOE para elaborar su estrategia de acceso al poder. El sector socialdemócrata de UCD, del que Fernández Ordóñez es su más cualificado adalid, mantiene contactos frecuentes con dirigentes socialistas desde hace meses. Esas conversaciones han tocado incluso la posibilidad de que miembros del citado sector se integren como independientes en las listas electorales del PSOE -en versión de Alfonso Guerra, ese tema está «un poquito hablado»-, sin que pueda afirmarse que exista acuerdo en esa dirección.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 25 de julio de 1981

Más información

  • La última se produjo ayer, tras el Consejo de Ministros