Ir al contenido
_
_
_
_

El ministro israelí de Exteriores, en París

Las relaciones franco-israelíes, si no mejorar, pudieran instalarse en una atmósfera menos agresiva como consecuencia de las conversaciones del ministro israelí de Exteriores, Itzhak Shamir, con las autoridades francesas.Shamir llegó ayer a París, y permanecerá aquí hasta el próximo día 4 de diciembre. Su viaje es «privado», pero anoche yaceno con su homólogo galo, Jean-François Poncet, y, el presidente de la República, Valéry Giscard d'Estaíng, le recibirá el día 4.

Francia e Israel, amigos profundos en los primeros tiempos de la creación del Estado judío, mantienen relaciones difíciles desde que el general Charles de Gaulle, cuando era presidente, decidió que la diplomacia francesa árabe era más importante para su país, y esto a la vista de las perspectivas económicas y petroleras que representaban ya. los países del Oriente Próximo. Giscard d'Estaing ha mantenido esa política, y últimamente París y Jerusalén han pasado por momentos senos tras la declaración de Giscard reconociendo el derecho a la autodeterminación del pueblo palestino. Los recientes atentados antisemitas en Francia tampoco han arreglado las cosas. El Gobierno Beguin manifestó abiertamente que la política proárabe francesa favorecía el asesinato de los judíos en Francia. Los convenios nucleares franco-iraquíes tampoco son del gusto de Israel.

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_