"Paren la pelea".
En Las Vegas, ante 20.000 espectadores y con millones de personas viendo el combate a través de la televisión, Cassius Clay pronunció su última frase original en un ring: «Paren la pelea». El viejo ídolo, con 38 años de edad y 620 millones de pesetas como bolsa, decidió abandonar ante Larry Holmes en el undécimo asalto. Travolta, Cary Grant y Gregory Peck, que entre otros famosos, presenciaron el combate, quedaron estremecidos por el final. Los americanos, que vieron en Clay al último gran rebelde, sufrieron idéntica decepción. Acabó la leyenda. Clay no pudo ganar por cuarta vez el título mundial. No fue enemigo para Holmes. El viejo campeón, en el último instante, supo librarse de los golpes de su rival. No tenía otra salida que el abandono. Seguir habría sido peor.


























































